Somalia.- Atuneros españoles piden que la Operación Atalanta amplíe su radio de acción porque están "desprotegidos"

Reclaman que se destine a la flota de la UE parte del dispositivo aeronaval y una base más próxima al área en la que faenan BRUSELAS, 31 (EUROPA PRESS) La flota atunera comunitaria que faena en aguas próximas a Somalia está "desprotegida" y se enfrenta a una situación "crítica" que necesita mayores garantías de seguridad, por lo que este martes pidió en el Parlamento Europeo que la operación europea Atalanta contra la piratería amplíe su radio de acción y refuerce los recursos dedicados a la protección del sector. Durante su comparecencia ante la comisión de Pesca de la Eurocámara, el director gerente de la Asociación Nacional de Armadores de Buques Atuneros Congeladores (Anabac), José Ángel Angulo, denunció que con el comienzo de la campaña atunera en el océano Índico, la situación de la flota comunitaria vive un "empeoramiento constante" por el aumento de la actividad y presencia de los grupos piratas. En torno a medio centenar de atuneros con pabellón europeo (principalmente español, francés e italiano) faenan en aguas próximas a Somalia, lo que supone cerca de 1.200 personas embarcadas, según datos de Anabac. Angulo cree que la misión europea contra la piratería es una "buena operación" que, sin embargo, concentra "exclusivamente" los medios de que dispone a la vigilancia del golfo de Adén (costa norte de Somalia) y prioriza la protección de los buques que transportan ayuda humanitaria. Esto deja "desprotegida" a la flota atunera europea que opera en todo el océano Índico y requiere que se le dedique "una parte del dispositivo aéreo-naval existente". Así, reclamó reforzar la seguridad de los buques de pesca situando en Seychelles o Kenia bases "alternativas" a la que existe en Yibuti para "cubrir adecuadamente" el área operativa de la flota europea y nuevas medidas para "anticiparse" a los ataques de la piratería. También consideró necesario que la flota sea informada del plan operativo de las distintas fuerzas aeronavales desplegadas en estas aguas para que los buques atuneros puedan "planificar su actividad pesquera" y "faenar con relativa tranquilidad". El portavoz de Anabac lamentó la "descoordinación" que existe entre el contingente europeo y otros presentes en la región como los de Estados Unidos, China y Rusia, y emplazó a la Unión Europea a buscar "mecanismos" que permitan una mayor "colaboración" y "eficacia" entre todos. Por su parte, Pierre-Alain Carré, representante de 15 atuneros galos, alertó de la "vulnerabilidad" de los buques pesqueros porque no llevan armas ni escoltas a bordo, están aislados y sus técnicas de cerco les obligan a estar entre una y tres horas inmovilizados sin posibilidad de huir rápidamente ante una amenaza. Carré consideró que el contingente comunitario desplegado en la región "escolta" a los buques del Programa Mundial de Alimentos (PAM), pero "se ha hecho poco" por la flota comunitaria que, no solo no faena en aguas de Somalia, sino que sufre ataques en aguas "exclusivas de terceros países" en las que sí puede operar. Los piratas han desplazado su actividad hacia alta mar debido a la "presión" que sufren al norte de Somalia por parte del operativo comunitario, añadió. Ante el empeoramiento de la situación, el propio sector ha estrechado su colaboración con las fuerzas militares en la región y ofrecido una formación específica a la tripulación que allí faena. Sin embargo, Carré explicó que es necesario, además, que se realicen "patrullas aéreas diarias" para vigilar a la flota y que se realice un seguimiento por satélite de los "navíos sospechosos". Ante las exigencias del sector, el comandante Snowy Lintern, portavoz de la Operación Atalanta, dijo que la UE está dando una "respuesta sin precedentes" a la amenaza de la piratería y que "a medida que empiece la campaña (de pesca del atún) veremos la posibilidad de mandar (buques a la zona en que faenan)". No obstante, advirtió de que los recursos de que dispone la misión europea son limitados y consideró "injusto" que se les acuse de desatender a las embarcaciones pesqueras. "Pedimos tres aviones y los Veintisiete pusieron (a disposición) uno. Tenemos que ajustarnos a lo que se nos exige, pero en la medida de los medios que nos dan", zanjó. El comandante Lintern también defendió la colaboración establecida con otras fuerzas internacionales en la zona, pero señaló que en ocasiones es "difícil" tratar con otros Ejércitos cuyos países tienen "legislaciones diferentes" o un marco diferente de los Derechos Humanos. "Trabajamos para la Unión Europea, no para Moscú o Pekín. Nos coordinamos, pero no podemos delegar", añadió.