Sucesos.- Guardia Civil e inspectores de la Junta intervienen en más de media tonelada de pescado inmaduro

CÓRDOBA, 30 (EUROPA PRESS) La Guardia Civil, en colaboración con inspectores de pesca de la Junta de Andalucía, ha intervenido en Mercacórdoba más de media tonelada de pescado inmaduro, en concreto dos partidas de merluza, conocida comúnmente como 'pijota', que no alcanzaban la talla mínima legal para su comercialización y consumo. Según informó la Benemérita en un comunicado, esta intervención es fruto de que la Guardia Civil ha intensificado este año las inspecciones contra el comercio y distribución de pescado con tallas no reglamentarias, con el objetivo de erradicar en la provincia la venta de especies pesqueras que no cumplen la talla mínima reglamentaria para su consumo, así como otros aspectos legales relacionados con su comercialización. Estas inspecciones se vienen realizando por el Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil, con la colaboración de inspectores de la Delegación de Agricultura y Pesca de la Junta de Andalucía en Córdoba, en el marco del Plan Anual de Control Integral de Actividades Pesqueras, que incluye inspecciones y controles de transportes por carretera de todo tipo de productos frescos procedentes del medio marino. En el marco de este plan, en la madrugada del pasado día 24 de marzo, la Guardia Civil observó en el interior del recinto de Mercacórdoba dos partidas de merluza (pijotas) que iban a ser presentadas para despacho, comprobando los agentes que no presentaban la talla reglamentaria. Así, en una primera partida, la Guardia Civil decomisó 29 cajas de esta variedad de pescado, con una talla media resultante de 16 centímetros, que arrojaron un peso de 261 kilogramos. En una segunda partida, la Guardia Civil decomisó 39 cajas de la misma variedad, con una talla media de 18 centímetros, que arrojaron un peso de 351 kilogramos. Tras estas intervenciones la Guardia Civil procedió a la instrucción de dos expedientes de denuncia, a los dos responsables de los hechos descritos. En el desarrollo de estas inspecciones, el Seprona de la Guardia Civil de Córdoba informó, tanto a vendedores como a consumidores, de la necesidad de eliminar los hábitos de consumo de pescado inmaduro, ya que la captura y consumo de alevines incide negativamente en los ciclos biológicos de las especies objeto de pesca ilegal con un resultado perjudicial para los caladeros.