UE.- Los países de la UE debaten principios comunes para los planes de renovación de la flota de coches

BRUSELAS, 16 (EUROPA PRESS) Representantes de los países de la Unión Europea y de la industria automovilística debatieron hoy en Bruselas, convocados por la Comisión, los principios comunes que deben seguir los diferentes planes nacionales de renovación de la flota de coches que se están poniendo en marcha para estimular la demanda y combatir la caída de ventas del sector. El Ejecutivo comunitario se ha comprometido a presentar una iniciativa para coordinar los diferentes planes en las próximas semanas. Los representantes de Francia, Rumanía y Alemania presentaron sus respectivos planes nacionales al resto de Estados miembros, según explicaron fuentes comunitarias. Los tres incluyen una prima por achatarramiento de vehículos viejos de 1.000 euros en los dos primeros casos y 2.500 euros en el caso de Alemania. Berlín y París expresaron su satisfacción por el resultado de sus planes, ya que 30.000 coches se han beneficiado de la prima por desguace en enero en Francia, mientras que en Alemania se han registrado hasta ahora 44.000 solicitudes. Ambas cifras son más altas de lo que se esperaba. Por su parte, la Asociación de Constructores Europeos de Automóviles (ACEA) pidió a los Estados miembros que introduzcan sistemas de achatarramiento que sean simples y tengan efectos inmediatos. Destacaron que estos planes servirán para estimular el mercado y aumentar la confianza de los consumidores, y tendrán beneficios para el medio ambiente y la seguridad y para la innovación. Los representantes de ACEA subrayaron que la industria automovilística se enfrenta a la peor crisis en la historia reciente y que es urgente poner en marcha medidas de renovación de la flota. En general, tanto la industria como los Estados miembros acogieron positivamente el borrador de líneas directrices presentado por el Ejecutivo comunitario, que ahora se somete a consulta. En el se destaca que los planes de achatarramiento no deben discriminar a los vehículos de otros Estados miembros, deben contener garantías para asegurar que los coches viejos se desguacen y no se dediquen a la reventa, y deben respetar los estándares medioambientales de la UE.