El Banco de España descarta la deflación en España y prevé que el IPC vuelva a crecer a finales de 2009

MADRID, 29 (EUROPA PRESS)

Los riesgos de deflación en España, entendida como una caída generalizada y prolongada de los precios, son "remotos", puesto que sólo el efecto estadístico por el abaratamiento del crudo en la segunda mitad de 2008, presionará al alza el IPC hasta tasas positivas en los últimos meses del año, según el último 'Boletín Estadístico' del Banco de España.

Muchas son las razones que despliega el banco emisor frente a los temores de una posible deflación después de que el IPC comenzara una fase de "desaceleración sustancial" desde el verano de 2008 y se situara, en un movimiento histórico, "apreciablemente por debajo" de los niveles de la zona euro desde el mes diciembre.

Así, la institución gobernada por Miguel Ángel Fernández Ordóñez argumenta, en primer lugar, que, puesto que los procesos deflacionistas son fenómenos de naturaleza eminentemente monetaria, no pueden darse de manera aislada en algunos países de la zona euro, en la que, según el Banco Central Europeo (BCE), los riesgos son "remotos".

Además, señala que "el mero efecto estadístico podría llegar a recortar el ritmo de variación interanual del IPC en un punto porcentual entre mayo y junio de 2009", debido al encarecimiento del crudo en esos mismos meses el pasado año.

"De igual manera, el notable abaratamiento del petróleo en la segunda mitad de 2008 presionaría al alza sobre el crecimiento interanual de los precios en la segunda mitad de este año, compensando la tendencia bajista anterior, de modo que cabe esperar que el IPC vuelva a registrar tasas de variación positivas en los meses finales de 2009", añade.

Otro de los argumentos apuntan a que el porcentaje de hogares que en marzo de 2009 esperaban caídas de precios dentro de un año ascendió sólo al 10%, lo que supone un comportamiento coherente con el carácter transitorio que se atribuye a las actuales tasas negativas de inflación y "parece indicar una influencia muy limitada de las caídas de precios en el posible retraso de las decisiones de consumo e inversión".

Como colofón, el Banco de España explica que "aunque es una confusión extendida, la deflación no debe confundirse con el mero hecho de que el ritmo de variación de un índice de precios sea transitoriamente negativo", a lo que añade que "resulta habitual que se produzcan reducciones de los precios de algunos bienes y servicios, especialmente en un entorno de inflación moderada".

En cualquier caso, el Banco de España indica que, pese a que el recorte del histórico diferencial positivo de precios con la UE se ha debido a la incidencia de la crisis, es preciso acometer "reformas que incrementen la competencia en algunos mercados y conduzcan a una mejora de la productividad" una vez se supere la recesión.

(EUROPA PRESS ECONOMIA)

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