Congresistas de EEUU dicen que Castro quiere mejorar relaciones

LA HABANA (Reuters) - Los congresistas de Estados Unidos que se reunieron durante cuatro horas y media con el presidente cubano, Raúl Castro, dijeron el martes que estaban convencidos de que el mandatario quiere poner fin a 50 años de hostilidades entre La Habana y Washington.

La congresista Barbara Lee, líder de la delegación, aseguró que los seis representantes demócratas volverían a Washington con un mensaje simple: "Llegó la hora de hablar con Cuba. El momento es ahora".

Su visita a Cuba llega en momentos de una posible distensión en las relaciones de Cuba y Estados Unidos, alentadas por el presidente Barack Obama y sus promesas de tomar medidas para normalizar las relaciones con la isla a 145 kilómetros de Florida.

Los miembros de la Cámara de Representantes no dieron muchos detalles sobre la larga reunión sostenida con Castro el lunes por la noche, pero dijeron que estaban encantados por su sentido del humor, conmovidos por su involucramiento con las causas del Tercer Mundo y convencidos de que quiere poner fin a la enemistad entre Estados Unidos y Cuba.

"Todos nosotros estamos convencidos de que el presidente Castro querría relaciones normales y vería la normalización, poniendo fin al embargo, como algo beneficioso para ambos países", dijo Lee a periodistas, aludiendo al embargo comercial impuesto por Estados Unidos desde 1962.

"Fue una muy buena reunión, fue muy abierta y discutimos una amplia variedad de asuntos", añadió Lee, que preside el Caucus Negro del Congreso estadounidense.

La reunión ocupó el martes la portada de Granma, el diario del gobernante Partido Comunista de Cuba, que dijo que Castro y los congresistas discutieron varios temas "con énfasis en la posible futura evolución de las relaciones bilaterales y los vínculos económicos".

Castro, dijo el periódico, dejó clara la posición que Cuba mantiene desde hace mucho tiempo: está preparada para dialogar sobre cualquier tema con Estados Unidos, pero siempre insistiendo en el "respeto absoluto" por su independencia y soberanía.

También en la portada de Granma apareció el martes una columna de su hermano mayor y ex presidente Fidel Castro, narrando la visita de lo que describió como una "importante delegación política de Estados Unidos".

El día anterior, Castro había dicho en otra columna que Cuba no temía al diálogo con Estados Unidos y elogió al senador republicano estadounidense Richard Lugar por promover el involucramiento con Cuba.

Lee dijo que la delegación regresaría el martes a Washington "y presentaremos nuestras impresiones a nuestro presidente y a nuestro Departamento de Estado", antes de la Cumbre de las Américas programada para el 17 de abril en Trinidad y Tobago y en la que participará Obama.

Según informaciones de la prensa estadounidense, Obama eliminaría pronto las restricciones a los viajes y envíos de remesas de cubano-estadounidenses a Cuba, quizás antes de la cumbre.

Pero Obama ha dicho que mantendría el embargo comercial hasta que Cuba muestre avances en derechos humanos y democracia, algo que Lee dijo que la delegación de congresistas discutió sólo vagamente con las autoridades cubanas.