El FMI empeora su previsión para Estados Unidos

El FMI empeora su previsión para Estados Unidos

El FMI empeora su previsión para Estados Unidos

BOGOTÁ, 6 (EUROPA PRESS)

El Fondo Monetario Internacional (FMI) advirtió de que la economía de EEUU puede sufrir una contracción del 3% en 2009 y no crecer en 2010, lo que representa una revisión a la baja de dos décimas respecto al pronóstico publicado en abril, que auguraba un deterioro del 2,8% este año y un crecimiento cero el año que viene.

Este empeoramiento en las proyecciones de la institución dirigida por Dominique Strauss-Kahn se justifica por las condiciones financieras más restrictivas, así como por la debilidad que muestran los datos económicos recientes, las menores perspectivas de exportación y un paquete de estímulo de menor magnitud con una ejecución más gradual de lo que se esperaba, según se recoge en el informe "Perspectivas económicas regionales: Hemisferio Occidental", divulgado hoy en Bogotá.

Asimismo, el FMI indica que la destrucción de empleo en EEUU se mantendrá al alza durante varios trimestres más, hasta llegar a una tasa de desempleo superior al 10%, en lo que la institución reconoce como "la recesión más prolongada, así como la más costosa" desde el final de la Segunda Guerra Mundial.

En cuanto a la inflación, la institución internacional prevé que la inflación subyacente anual sea "moderadamente negativa" hasta el final de 2010.

"El pronóstico es sustancialmente más pesimista que las previsiones de consenso para 2010, pero el personal técnico del FMI considera de todos modos que los riesgos del escenario de referencia se inclinan a la baja", explica el informe.

LATINOAMÉRICA SE RECUPERARÁ ANTES

Por otro lado, el FMI pronosticó que Latinoamérica y el Caribe se recuperarán de manera más rápida que las economías desarrolladas, al considerar a estas regiones menos expuestas a los problemas del sistema bancario.

Asimismo, el informe destaca que los países de la región han avanzado en el fortalecimiento de sus saldos fiscales, la mejora de la composición de sus deudas públicas, la solidificación de los sistemas financieros y su regulación, el anclaje de las expectativas inflacionarias y la creación de marcos de política más creíbles.

Como consecuencia, "y por primera vez", muchos países de la región han podido responder a la crisis externa con políticas activas para impulsar la producción y el empleo y proteger a los más vulnerables.