El ministro de Finanzas japonés se disculpa por "causar problemas" tras su supuesta embriaguez en el G-7

El ministro de Finanzas japonés se disculpa por "causar problemas" tras su supuesta embriaguez en el G-7

El ministro de Finanzas japonés se disculpa por "causar problemas" tras su supuesta embriaguez en el G-7

TOKIO, 17 (EUROPA PRESS) El ministro japonés de Finanzas, Shoichi Nakagawa, pidió hoy disculpas por "causar problemas" tras acudir a una rueda de prensa el pasado fin de semana, durante la cumbre del G-7 en Roma, en aparente estado de embriaguez. Pese a que Nakagawa lo niega y achaca su somnolencia a los medicamentos, finalmente esta polémica ha terminado forzándole a dimitir. "Pido perdón porque he provocado conmoción por descuidar mi salud", afirmó, en la rueda de prensa en la que anunció su definitiva salida del Gobierno. Nakagawa se sometió hoy a una revisión y el médico le confirmó que padece "catarro y fatiga", algo que al parecer pretendía combatir cuando dio la comparecencia. Asimismo, aclaró que sólo había tomado unos "sorbos" de vino antes de presentarse ante los medios. La agencia de noticias Kyodo cita a fuentes de su entorno político para señalar que en su círculo es "bien conocida" su reducida tolerancia al alcohol. Entretanto, comienza a destacar el nombre del actual ministro de Economía, Kaoru Yosano, como principal candidato a ocupar el puesto que dejará vacante Nakagawa. Yosano, de 70 años, mantendría su cargo actual y adquiriría competencias que tampoco difieren en exceso de su actual labor, ya que ambos departamentos comparten, por ejemplo, la supervisión de los bancos. SALIDA APLAZADA No obstante, el todavía titular de Finanzas ha aplazado su renuncia hasta la aprobación de los presupuestos generales, un proceso que podría llegar en marzo o abril y una excusa que no ha contentado a la oposición, que piden su cese inmediato. El Partido Demócrático de Japón (DPJ) y el Nuevo Komeido, este último miembro de la coalición gobernante, pidieron hoy que la dimisión se haga efectiva ya o, si no, el ministro se enfrentará a una moción de censura en el Parlamento, donde la oposición cuenta con mayoría. Este mecanismo ya obligó a un ministro a dimitir en el pasado, y podría perjudicar aún más la mermada popularidad de Aso, por debajo del 10 por ciento en un año con elecciones a la vista.