G-20.- Sarkozy y Lula se unen para impulsar una nueva gobernanza mundial

"Nuestras prioridades, agendas y calendarios van en la misma dirección", aseguró Sarkozy PARÍS, 1 (EUROPA PRESS) El presidente francés, Nicolas Sarkozy, y su homólogo brasileño, Luiz Inácio 'Lula' da Silva, mostraron hoy en París su sintonía de cara a la cumbre del G-20 que se inicia mañana en Londres para tratar de coordinar una salida a la crisis financiera internacional. Al término de un encuentro celebrado en el Elíseo, Sarkozy anunció que los dos países crearán, en el marco de su partenariado estratégico, un grupo de trabajo que preparará su aportación a "una nueva gobernanza mundial". "Estamos en el siglo XXI, el mundo está cambiando y gracias a este partenariado estratégico vamos a pesar en los grandes retos del mundo. Nuestras prioridades, agendas y calendarios van en la misma dirección", resumió el presidente galo en una breve comparecencia conjunta ante la prensa. Por su parte, Lula argumentó que nadie ignora que las turbulencias que padecemos hoy son consecuencia de una "falta de gobernanza y de responsabilidad" por dejar a individuos e instituciones tomar sólo decisiones "nefastas" para la humanidad "Ahora --añadió--les toca a los dirigentes políticos intentar pegar los trozos". Así pues, consideró que en la cumbre de Londres deberán tomarse decisiones prácticas. "Sarkozy y yo no queremos de ninguna manera asumir la responsabilidad de una reunión abocada al fracaso donde la mayor decisión sea volver a verse para hacer otra reunión", advirtió. "Todo el mundo sabe lo que hacer: no hay más que asumir las responsabilidades, dicho de otra manera, que Londres restaure el crédito en el mundo, sólo así se podrá devolver la confianza para que los consumidores puedan consumir de nuevo y hacer funcionar de nuevo la economía", apuntó Lula. Defendió crear las condiciones para que los organismos financieros internacionales vuelvan a refinanciar especialmente a los países más pobres para que esta crisis "que ha nacido en Estados Unidos no se convierta en un caos económico todavía peor" para estos países. Además, reclamó que los países con un elevado PIB y con más responsabilidad en esta crisis "acepten la responsabilidad de normalizar sus instituciones financieras". "¿Hasta cuándo vamos nosotros a pagar para salvar estos créditos tóxicos que en Brasil llamamos créditos podridos?", se preguntó el líder brasileño. "No podemos continuar dando dinero a fondo perdido a los bancos, dinero que no regresa nunca en forma de inversiones y crédito. Por lo tanto, hay que darse cuenta de que el sistema financiero deber estar forzosamente vinculado al sector productivo", argumentó. Se quejó así de que se especule con "pedazos de papel" que no producen nada y que, cuando todo eso explota, son los trabajadores que no sabían nada de ese "carrusel financiero" los que pagan "los platos rotos". PARAISOS FISCALES Brasil está igualmente de acuerdo con Francia en la lucha contra los paraísos fiscales en la que Sarkozy ha sido especialmente beligerante. "No se puede aceptar que en el planeta tierra, donde hay más de mil millones de seres humanos que viven bajo el umbral de la pobreza, alguien retire el dinero del sector productivo para colocarlo en la especulación", dijo Lula. "No es posible, es democráticamente irresponsable, éticamente insostenible. Es inmoral", zanjó al término de una reunión que calificó de "importante" para "afinar los violines" de cara a la reunión de Londres de la que esperó volver "más optimista". Finalmente apostó por no tener miedo a adoptar decisiones. "Es el miedo el que dio lugar a la crisis. Es el miedo el que ha generado esta crisis porque las medidas tendrían que haberse tomado en septiembre de 2007 y no hicimos nada", dijo. NUEVA VISITA DE SARKOZY Por otro lado, el encuentro en el Elíseo sirvió también para fijar el próximo 7 de septiembre como la fecha de una nueva visita de Sarkozy a Brasil, durante la cual se anunciarán nuevos proyectos de colaboración en el marco del partenariado estratégico bilateral que incluirá las áreas económicas, tecnológicas e industriales. "El partenariado no es sólo económico sino también político y diplomático", exclamó Sarkozy. Lula, mientras, consideró que este partenariado no hará más que "consolidar" una relación ya "extraordinaria" con Francia.