La CE propondrá mañana una reforma del sistema de supervisión financiera para evitar nuevas crisis

Los planes de Bruselas chocan ya con las reticencias de Reino Unido

BRUSELAS, 26 (EUROPA PRESS)

La Comisión Europea presentará mañana sus propuestas para reformar el sistema comunitario de supervisión financiera con el objetivo de corregir las insuficiencias que ha puesto de relieve la actual crisis y evitar que en el futuro se repitan problemas similares. Los planes chocan ya con las reticencias de Reino Unido, que se niega a ceder poderes a autoridades de supervisión europeas.

La reforma que patrocina Bruselas sigue las propuestas realizadas por el grupo de expertos presidido por el ex director del FMI, Jacques de Larosière, del que formaba parte el economista español José Pérez. El Ejecutivo comunitario espera obtener el apoyo político de los jefes de Estado y de Gobierno de la UE en la cumbre que se celebrará el 18 y 19 de junio. Su objetivo es que los cambios entren en vigor en 2010.

La Comisión propondrá poner en marcha un Consejo Europeo de Riesgo Sistémico, compuesto fundamentalmente por los gobernadores de los bancos centrales de la UE. Su función consistiría en recoger y analizar toda la información sobre el sistema financiero, detectar posibles riesgos y avisar para que se tomen medidas para corregirlos antes de que provoquen una crisis.

Los expertos recomendaron que este Consejo estuviera presidido por el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean-Claude Trichet, y contara con el apoyo logístico del BCE. Pero Reino Unido, que no pertenece a la eurozona, ya ha expresado sus "reservas" frente a esta propuesta y ha pedido un mayor papel para las autoridades financieras británicas.

El Ejecutivo comunitario respaldará que el presidente sea Trichet pero dejará la puerta abierta a que pueda ocupar el cargo cualquier otro gobernador de un banco central si le elige el resto de miembros, según las filtraciones que han aparecido en los medios comunitarios.

El comisario de Asuntos Económicos, Joaquín Almunia, ha resaltado que lo importante es que las alertas y las recomendaciones del Consejo Europeo de Riesgo Sistémico tengan algún tipo de carácter vinculante para los países. "Estos sistemas de alerta deben ser creíbles y útiles. Si las alertas y las recomendaciones no tienen consecuencias, la credibilidad del instrumento disminuirá muy rápidamente", explicó Almunia durante la reunión informal de ministros de Economía celebrada en abril en Praga.

PODERES DE MEDIACIÓN

La otra gran reforma que propone el Ejecutivo comunitario consiste en reforzar el sistema europeo de supervisión de grupos bancarios transfronterizos. Se trata de crear colegios de supervisores formados por las autoridades responsables de los Estados miembros en los que operen estos bancos. El liderazgo corresponderá al país donde tenga su residencia la empresa matriz, aunque se fortalece el papel de los supervisores de los Estados miembros donde el banco tenga filiales.

La Comisión pedirá además dar más poderes a los comités consultivos de supervisores financieros europeos, en los que están representados expertos de los Veintisiete, y convertirlos en tres autoridades: una Autoridad Bancaria Europea, una Autoridad de Seguros Europea, y una Autoridad Bursátil Europea. Estas instancias tendrían poder ejecutivo para mediar si hay desacuerdos dentro de los colegios de supervisores entre el del país de la matriz y el país de la filial.

Este es el punto que más preocupa a Reino Unido, que rechaza de plano que estas autoridades puedan imponer decisiones cuando ejercen de mediadores entre el supervisor del país de origen y el de destino.

El ex vicepresidente del Gobierno, Pedro Solbes, dijo el pasado abril, poco antes de dejar su cargo, que España apoya en líneas generales estas reformas aunque resaltó que la creación de colegios de supervisores en ningún caso debe interpretarse como un paso intermedio para establecer un supervisor financiero único europeo.