La confianza de los empresarios suramericanos se desplomó pero supera la de otras regiones

  • Río de Janeiro, 16 abr (EFE).- El nivel de confianza de los empresarios suramericanos se desplomó en el último año como consecuencia de la crisis global, pero sigue estando por encima del de los hombres de negocios de otras regiones del mundo, según un estudio divulgado hoy por la consultora Pricewaterhouse Coopers.

Río de Janeiro, 16 abr (EFE).- El nivel de confianza de los empresarios suramericanos se desplomó en el último año como consecuencia de la crisis global, pero sigue estando por encima del de los hombres de negocios de otras regiones del mundo, según un estudio divulgado hoy por la consultora Pricewaterhouse Coopers.

Los resultados del sondeo, revelados durante el Foro Económico Mundial, indican que el 22% de los presidentes de las grandes compañías suramericanas consultado tiene mucha confianza en que las ganancias de su empresa aumentarán este año, frente a un 53% que opinaba lo mismo en 2008, antes del agravamiento de la crisis.

La confianza de los ejecutivos suramericanos en que sus negocios mejorarán en 2009 supera a la de los estadounidenses (13 por ciento) y a la de los países de Europa occidental (15 por ciento), y tan solo es superada por la de los de los países de Asia-Pacífico (31 por ciento).

La confianza de los empresarios a nivel global cayó desde el 50 por ciento en 2008 al 21 por ciento este año, según la consulta de Pricewaterhouse Coopers.

"Está claro que los ejecutivos suramericanos están un poco por encima que la de los del resto del mundo", dijo a Efe Henrique Luz, vicepresidente de Pricewaterhouse Coopers para Brasil y uno de los responsables de la consulta.

Sumados los porcentajes de los empresarios que dicen tener mucha confianza y cierta confianza de que sus negocios mejorarán en 2009, un 57 por ciento de los ejecutivos suramericanos espera un aumento de sus ingresos este año, frente a un 87 por ciento en la misma encuesta del año pasado.

En contrapartida, el porcentaje de los ejecutivos suramericanos que dice no tener ninguna confianza o poca confianza en que sus negocios mejorarán este año saltó desde el 13 por ciento en 2008 hasta el 42 por ciento en 2009.

"Cuando iniciamos la sexta edición suramericana de consulta a los presidentes de las grandes compañías esperábamos cambios interesantes como resultado de la naturaleza disociadora de la crisis. Por eso la significativa caída del optimismo de los ejecutivos de la región no fue sorpresa", dijo Luz.

"La sorpresa fue haber encontrado un optimismo aún muy elevado de los ejecutivos brasileños en contraposición al menor nivel de optimismo de sus colegas argentinos. Ambos extremos impactaron significativamente sobre el promedio total del optimismo en la región", dijo.

Luz explicó que pese a que no son tan optimistas como los brasileños, los empresarios de los otros países de la región sí tienen un nivel de confianza muy superior al de los argentinos.

La encuesta reveló igualmente que los empresarios suramericanos (un 59 por ciento) son los que están más preocupados con la posibilidad de que los Gobiernos adopten medidas proteccionistas.

Ese porcentaje fue del 53 por ciento para los empresarios de EE.UU. y de Europa y del 30 por ciento para los de Asia-Pacífico.

Los suramericanos también manifestaron estar preocupados con la posible alteración de los mercados de capitales (72%), con la caída de las principales economías (81%) y con el aumento de la inflación (59%).

Consultados sobre los factores necesarios para que la economía de los países de la región pueda crecer, un 92 por ciento defendió que la política económica sea más previsible, un 88 por ciento pidió mayor infraestructura y un 86 por ciento demandó mejoría en la formación de la fuerza laboral.

De la misma forma, un 83 por ciento pidió más transparencia, un 81 por ciento menor burocracia y carga reguladora y un 81 por ciento menor nivel de violencia en las ciudades.

La cuarta edición latinoamericana del Foro Económico Mundial concluye este jueves en Río de Janeiro y congregó a cerca de 500 líderes empresariales, políticos y académicos de unos 35 países.