La crisis le costará 4,1 billones de dólares al sector financiero, según el FMI

  • Washington, 21 abr (EFE).- La crisis ocasionará 4,1 billones de dólares en pérdidas a las entidades financieras de EE.UU., Europa y Japón, lo que les creará un agujero que sólo los Gobiernos pueden tapar, según dijo hoy el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Washington, 21 abr (EFE).- La crisis ocasionará 4,1 billones de dólares en pérdidas a las entidades financieras de EE.UU., Europa y Japón, lo que les creará un agujero que sólo los Gobiernos pueden tapar, según dijo hoy el Fondo Monetario Internacional (FMI).

El organismo echó un jarro de agua fría con la divulgación de su informe semestral del sistema financiero, sobre el tímido optimismo después de que los grandes bancos estadounidenses volvieran a registrar beneficios.

El pronóstico del FMI es un horizonte de números rojos, que afectará particularmente a Europa.

Desde 2007 a 2010 bancos, aseguradoras y fondos de pensiones verán desaparecer 4,1 billones de dólares de sus balances por la erosión del valor de los activos en los principales países avanzados, según los cálculos del organismo.

Hasta ahora, el organismo financiero había calculado sólo las pérdidas potenciales por activos estadounidenses, que hoy predijo que ascenderán a 2,7 billones de dólares, 500.000 millones más que lo estimado en enero.

Esa revisión responde al empeoramiento de las perspectivas de crecimiento a nivel mundial, según la entidad financiera internacional.

Los bancos estadounidenses han reconocido en sus balances la mitad de la pérdida de valor de los activos en su poder, pero sus colegas europeos sólo han admitido aproximadamente el 20 por ciento, de acuerdo con el FMI.

Las entidades del viejo continente han descontado ya el dinero perdido por las hipotecas de riesgo estadounidenses, "pero le espera el deterioro de los préstamos en Europa y de sus inversiones en Europa del Este", advirtió en una rueda de prensa Peter Dattels, uno de los autores del estudio.

El documento afirma de que pese a que se han registrado algunas mejoras en los mercados de crédito interbancario, el sistema financiero mundial sigue bajo "graves tensiones".

Ya no se trata sólo de los problemas por los activos hipotecarios estadounidenses, sino que se ha creado un círculo vicioso en el que la recesión empeora los balances de los bancos y éstos, al limitar el crédito por su pérdida de capital, agravan la recesión.

Según el FMI, el volumen total de préstamos, que son la grasa que permite el movimiento de la maquinaria económica, podría caer un 4 por ciento en Estados Unidos y Europa, y tardará años en recuperarse.

En este contexto, José Viñals, el nuevo director del departamento de Asuntos Monetarios y Mercados de Capitales del FMI, pidió a los Gobiernos "acciones decisivas", para preservar "los primeros indicios de mejora" en los mercados.

Las necesidades son ingentes. Según sus cálculos, la banca de Estados Unidos y Europa requiere 875.000 millones de dólares para volver al nivel de endeudamiento de antes de la crisis, que ha resquebrajado el valor de sus activos.

Los Gobiernos deberán inyectar capital en los bancos e incluso nacionalizarlos, en vista del pavor de los inversionistas para extenderles cheques, según el FMI.

"El traspaso provisional de la propiedad al Gobierno puede resultar necesario, pero únicamente con la intención de reestructurar la institución y devolverla a manos privadas lo antes posible", afirma el informe.

Al mismo tiempo, el FMI alertó de la aparición de un "proteccionismo financiero" perjudicial, que se manifiesta en la presión de las autoridades para que los bancos dirijan sus préstamos al mercado nacional y para que los consumidores mantengan el gasto dentro de las fronteras.

La crisis financiera ha adquirido un nuevo frente con su llegada súbita a los países en desarrollo, un fenómeno para el que el FMI pidió "atención urgente".

En lugar de recibir capital extranjero, los mercados emergentes exportarán dinero este año, por la salida de bancos e inversores de sus fronteras, según el organismo financiero.

La desbandada los coloca en una posición delicada, pues en 2009 esos países necesitarán 1,8 billones de dólares para refinanciar la deuda, mayoritariamente en forma de bonos privados.

La región más vulnerable es Europa del Este, donde gran parte de la deuda corporativa está en moneda extranjera, según Viñals, quien se incorporó al FMI la semana pasada desde el Banco de España, donde era subgobernador.

En cambio, América Latina está mejor preparada para aguantar la tormenta al disfrutar de un superávit por cuenta corriente y de un sistema financiero más robusto, explicó Viñals.