La economía mundial se contraerá un 1,3 por ciento este año, según el FMI

  • Washington, 22 abr (EFE).- El mundo sufrirá este año la recesión más profunda desde la Segunda Guerra Mundial, con una contracción económica del 1,3 por ciento, debido a la crisis que aún consume a los mercados financieros, según un informe del Fondo Monetario Internacional (FMI) publicado hoy.

La economía mundial se contraerá un 1,3 por ciento este año, según el FMI

La economía mundial se contraerá un 1,3 por ciento este año, según el FMI

Washington, 22 abr (EFE).- El mundo sufrirá este año la recesión más profunda desde la Segunda Guerra Mundial, con una contracción económica del 1,3 por ciento, debido a la crisis que aún consume a los mercados financieros, según un informe del Fondo Monetario Internacional (FMI) publicado hoy.

El organismo bajó su previsión de crecimiento para todos los países grandes, en una muestra del carácter planetario de la crisis, y en algunos casos las correcciones con respecto a sus augurios de enero fueron espectaculares.

Por ejemplo, la economía de Alemania y Japón, muy dependientes de la exportación, se encogerá un 5,6 por ciento y un 6,2 por ciento este año, respectivamente.

Rusia perderá un 6 por ciento de su Producto Interno Bruto (PIB) y América Latina entrará en recesión de forma colectiva, incluidos los gigantes de la región, México y Brasil.

A Estados Unidos, el Fondo le augura una contracción del 2,8 por ciento en el 2009 y un crecimiento nulo para el que viene.

En los tres meses que han pasado desde sus últimas previsiones, las cosas han ido de mal en peor.

Se ha sabido que el último trimestre del año pasado la actividad económica cayó en los países avanzados un 7,5 por ciento, una cifra "sin precedentes", según el Fondo, que cree que los datos de enero a marzo no son mucho mejores.

El gran lastre que pesa sobre el mundo es la precariedad del sistema financiero, que dura más que lo que el organismo había pensado posible.

"La prioridad mayor de la política en este momento es la reestructuración del sector financiero. Un avance convincente en este frente es la condición sine qua non para la recuperación económica", dice el FMI en su informe.

El organismo cree que los bancos estadounidenses y europeos necesitan 875.000 millones de dólares para recuperar el nivel de capital de antes de la crisis y casi el doble si se elevan las exigencias de reservas.

Los gobiernos tendrán que intervenir, quieran o no, a juicio del Fondo, pese a la creciente revuelta de los contribuyentes en muchos países en contra de rescatar a los bancos que han hecho tambalearse al mundo.

La visión del FMI para el 2010 tampoco es para echar campanas al vuelo. Pese a la gran magnitud del bajón este año, "el gato rebotado", como se conoce en el argot económico al efecto casi automático de repunte, saltará poco.

El Fondo prevé un crecimiento mundial del 1,9 por ciento, que considera "lento" en comparación con los parámetros de otras recuperaciones. Aventura esa baja cifra porque cree que pervivirán las "tensiones" acentuadas en los mercados financieros.

Sólo se disiparán una vez que los bancos asuman sus pérdidas y los gobiernos les inyecten dinero fresco, al tiempo que les liberen de los activos "tóxicos" que hace que los inversores no quieran ahora acercarse a ellos por miedo a contagiarse.

"Incluso cuando termine la crisis, habrá un período de transición difícil, con crecimiento apreciablemente por debajo de las tasas vistas en el pasado reciente", predijo el Fondo.

Este año y el siguiente el crédito caerá en los países avanzados, y no se espera una recuperación rápida, pues las entidades financieras tendrán que aumentar sus reservas.

La institución mantuvo su petición de que los gobiernos que se lo puedan permitir continúen, o incluso incrementen, el estímulo fiscal en el 2010, pero reconoció que en algunos países más gasto puede asustar a los inversores.

El Fondo aconsejó a las autoridades que ofrezcan una estrategia "de salida" que explique cómo el país volverá a la cordura presupuestaria.

Los países desarrollados tendrán que acabar con déficit fiscales grandes al mismo tiempo que el número de jubilados sube por el envejecimiento de la población, alertó el FMI.

Los quebraderos de cabeza parece, por tanto, que no acabarán cuando la economía mundial vuelva a crecer.