Las denuncias de irregularidades gotean sin cesar en el Senado brasileño

  • Brasilia, 18 mar (EFE).- El Senado brasileño se ha convertido en objeto de denuncias de irregularidades que gotean sin cesar y hoy se refieren incluso a un teléfono oficial "prestado" por uno de sus miembros a una hija que hizo un viaje de vacaciones a México.

Las denuncias de irregularidades gotean sin cesar en el Senado brasileño

Las denuncias de irregularidades gotean sin cesar en el Senado brasileño

Brasilia, 18 mar (EFE).- El Senado brasileño se ha convertido en objeto de denuncias de irregularidades que gotean sin cesar y hoy se refieren incluso a un teléfono oficial "prestado" por uno de sus miembros a una hija que hizo un viaje de vacaciones a México.

Las denuncias, que han partido en su totalidad de la prensa, se suceden desde que una nueva legislatura se instaló el pasado 1 de febrero y han llevado a que el presidente del Senado, José Sarney, pida la renuncia de los 136 directores del organismo, funcionarios de carrera responsables del control administrativo.

La última denuncia apareció hoy en el diario O Globo y acusa al senador Tião Viana, del oficialista Partido de los Trabajadores (PT), de "prestar" a su hija de 15 años el teléfono móvil que tiene para uso oficial cuando la chica hizo un viaje a México en enero pasado.

"Era la primera vez que viajaba sola y precisaba localizarla", dijo a O Globo el parlamentario, que en febrero pasado se disputó con Sarney la presidencia del Senado, y agregó que pagará los gastos.

"Asumo la responsabilidad y pagaré, pues no quiero que haya dudas sobre mi conducta ética", afirmó Viana, al explicar que "si tuviera un teléfono personal se lo habría dado" a su hija, pero alegó que no lo tiene.

Las primeras denuncias de esta legislatura afectaron a Agaciel Maia, director general del Senado, que dimitió hace 20 días al cargo que ocupó durante 14 años después de que la prensa afirmara que es dueño de una mansión que no figura en su declaración oficial de bienes.

El caserón en que vive ocupa un área de 1.000 metros cuadrados en el acomodado barrio de Lago Sur, en Brasilia, y está valorado en cinco millones de reales (unos 2,1 millones de dólares), pero Maia alega que pertenece a un hermano, que tampoco lo declaró al fisco.

La semana pasada, también a través de la prensa, se supo que en enero pasado, cuando el Senado estuvo de receso, se pagaron unos seis millones de reales (2,6 millones de dólares) en "horas extras" a decenas de parlamentarios y funcionarios.

El asunto escandalizó a la opinión pública, muchos senadores dijeron que ni siquiera sabían que habían recibido ese dinero y, como Viana en el caso del teléfono prestado a su hija, anunciaron que devolverán el importe si se comprueba la irregularidad del pago.

También la semana pasada, la prensa dijo que existen pruebas de que muchos senadores "donan" a familiares o amigos los pasajes de avión que tienen derecho a usar mensualmente para viajar entre sus estados de origen y Brasilia.

El caso tocó directamente a la familia Sarney, pues involucra a la hija del presidente del Senado, Roseana Sarney, parlamentaria que ha admitido que algunos familiares y amigos usaron esos pasajes, pero ha dicho que demostrará que fue "por asuntos de trabajo".

"Quienes viajaron con esos billetes lo hicieron para trabajar", declaró la hija de Sarney, quien afirmó que está dispuesta a que se le investigue para "demostrar" que "no hubo irregularidades".

José Sarney, quien gobernó Brasil entre 1985 y 1989, ha anunciado que "pondrá orden" en el Senado y revisará "todos los procedimientos administrativos" a fin de establecer reglas "éticas" más claras.

Según el primer vicepresidente del Senado, Marconi Perillo, los casos conocidos en las últimas semanas no se refieren necesariamente a corrupción, sino a "vicios históricos de práctica administrativa" que deben corregirse con nuevas reglas que eviten acciones reñidas con la ética pero no contempladas en las normas vigentes.