Zelaya dice que el FMI no es su padre ni su madre para decirle qué tiene que hacer

  • Tegucigalpa, 5 mar (EFE).- El Fondo Monetario Internacional (FMI) "no es mi padre, ni mi madre, para venirme a decir lo que tengo que hacer", en lo que respecta a la política económica del país, dijo hoy el presidente de Honduras, Manuel Zelaya.

Tegucigalpa, 5 mar (EFE).- El Fondo Monetario Internacional (FMI) "no es mi padre, ni mi madre, para venirme a decir lo que tengo que hacer", en lo que respecta a la política económica del país, dijo hoy el presidente de Honduras, Manuel Zelaya.

En rueda de prensa, Zelaya declaró que si el FMI no le ofrece nada a Honduras, entonces su Gobierno no tiene nada que negociar con ese organismo, al que le pidió "un poco más de respeto".

No obstante, el gobernante subrayó que está dispuesto a sentarse con el FMI "pero en un proceso de negociaciones".

El FMI ha tenido una "cultura del sometimiento" dictando órdenes sobre "lo que tenemos que hacer", enfatizó Zelaya.

Agregó que su padre, también de nombre Manuel Zelaya, murió hace 17 años. El FMI "no es mi padre, ni mi madre para venir a decirme lo que tengo que hacer", manifestó.

Zelaya considera que, en su último año de Gobierno, no es necesario firmar un acuerdo con el FMI, lo que ha provocado múltiples reacciones de sectores políticos y empresariales, que aseguran que esa decisión oficial afectará a Honduras, porque no podrá acceder a recursos externos para la inversión pública.

La secretaria de Finanzas, Rebeca Santos, también considera que el país se puede ver afectado en ese mismo sentido, pero además sostiene que es mejor que el FMI negocie un acuerdo con los candidatos a la presidencia por los dos partidos tradicionales, Liberal, en el poder, y Nacional.

Las próximas elecciones generales para escoger al sucesor de Zelaya se celebrarán a finales de noviembre próximo, mientras que el presidente cesará en su cargo el 27 de enero de 2010.

El mandatario hondureño también criticó a los "analistas" que afirman que es necesario un acuerdo con el FMI y los invitó a discutir internamente el plan económico del Gobierno y otro denominado "Anticrisis", para hacer frente a los efectos de la crisis financiera internacional.

Pero en la práctica, diversos sectores critican a Zelaya por "la improvisación" que atribuyen a su Gobierno, y le recuerdan, entre otras cosas, que el Presupuesto General de la República, correspondiente a 2009, aún no ha sido aprobado por el Parlamento.

Además, ha disparado el gasto público y provocado más inflación en el último año, según analistas locales y sectores políticos de la oposición y del mismo gobernante Partido Liberal.

Según Zelaya, las "recomendaciones" y "recetas" del FMI son obsoletas y solo han contribuido a incrementar la pobreza en Honduras y otros países.

La pobreza en este país centroamericano afecta a más del 60 por ciento de la población, según datos de organismos internacionales.

Zelaya lanzó sus críticas al FMI cuando en Tegucigalpa está a punto de concluir una visita de una misión de ese organismo que llegó hace dos semanas para revisar el comportamiento de la economía de Honduras en 2008 y las perspectivas para este año.