El IPC cae un 0,8% interanual en mayo y despierta el fantasma de la deflación


El avance del IPC estima que éste subió hasta el 3,5% en octubre.

El avance del IPC estima que éste subió hasta el 3,5% en octubre.

La inflación en abril registró un descenso del 0,2% y sigue con descensos en mayo (Foto: Efe)

La inflación en abril registró un descenso del 0,2% y sigue con descensos en mayo (Foto: Efe)

La inflación anual estimada del IPCA en mayo de 2009 es del –0,8%, de acuerdo con el indicador adelantado elaborado por el INE. El Índice de Precios de Consumo (IPC) es de vital importancia para la economía. Su estabilidad permite mantener protegido el valor del dinero, de manera que el consumo y la inversión tengan certidumbre sobre el coste de productos y activos. Si la inflación (crecimiento de precios) es excesiva, el poder adquisitivo disminuye. Por el contrario, si hay deflación (caída continuada de precios y contracción de la demanda) el consumo se retrae pese a que tenga capacidad de compra.

En mayo, por tercer mes consecutivo, la tasa interanual del IPC en España permanece sumergida en aguas negativas después de haberse desplomado desde hace un año, cuando crecía a ritmos superiores al 5%. Pero en marzo y en abril se viene contrayendo un 0,1% y 0,2% por el efecto escalón del precio del crudo, que voló de 100 a 140 dólares entre mayo y julio de 2008. La tasa subyacente, que excluye precios energéticos y alimentos frescos, continúa creciendo eso sí por encima del 1%.

La crisis tiene un efecto inmediato sobre el gasto de los consumidores. Desde dejar de ir al cine todas las semanas, visitar una exposición o cenar fuera habitualmente. De esta manera, el ocio y la cultura son los sectores más aquejados por las rebajas de precios, aunque las caídas son generalizadas en todos los sectores. España ha vivido desde mediados de los años 90 con ascensos en los precios de consumo, debido a que tiene es una economía estructuralmente inflacionista. Entre los cimientos de este dibujo se encuentra la indexación de los salarios a la evolución del IPC.

Peso y composición del IPC

GrupoSectoresPonderaciones IPCA (%)Ponderaciones IPC (%)
1Alimentación y bebidas no alcohólicas18,1418,07
2Hoteles, cafés y restaurantes14,8512,33
3Transporte14,6615,29
4Vivienda10,9110,74
5Vestido y calzado8,868,81
6Ocio y cultura7,97,81
7Menaje7,127,2
8Otros6,879,04
9Comunicaciones3,653,72
10Medicina3,143,13
11Bebidas alcohólicas y tabaco2,572,54
12Enseñanza1,331,32

Componentes sectoriales del IPC armonizado con la zona euro, según las reglas de Eurostat. Fuente: INE

Casa y coche, los dos pesos pesados más baratos

Son dos de los bienes que mayor esfuerzo de compra requieren para el consumidor: la casa y el coche. Y los dos se han deslizado a la baja en los precios desde hace meses debido a la paralisis de los respectivos mercados. Por un lado, el de la vivienda, en el que las transacciones se han desplomado cerca del 40%, al mismom ritmo que las ventas de automóviles, que han seguido ese mismo camino. Los precios, lógicamente, se han movido en dirección sur en busca de la demanda.

La entrada de pisos y casas en los balances de los bancos y cajas de ahorro ha llevado a las entidades financieras a recomponer el mercado inmobiliario, aglutinando principalmente a través de internet (casaktua en Banesto, Altamira en Santander, Servihabitat en La Caixa o Caja Madrid directamente desde su propia página web) su fuerza de ventas. Según los mensajes oficiales de las entidades, los descuentos llegan al 40% o 50% si bien el punto de partida son los precios de la burbuja inmobiliaria y no siempre se cumplen estos descuentos.

El mundo del coche ha vivido el mismo camino. En abril, el deterioro del sector se agudizaba al desplomarse las matriculaciones un 45,6% interanual, 67.215 frente a 123.561 del mismo mes del 2008, según datos de las patronales de la industria (Anfac) y de los concesionarios (Faconauto y Ganvam). Las ayudas directas al consumidor han terminado llegando al mercado, como medida de protección del empleo. El Plan 2000E garantiza, a prior, una ayuda mínima de 1.500 euros en toda España para la compra de un automóvil, de los que 500 los aporta el Gobierno y los 1.000 restantes, los fabricantes. Además, cada comunidad puede sumarse con 500 euros más. Sin embargo, este plan llega tarde, después de que algunas autonomías ya pusieran en marcha los suyos propios por su cuenta y riesgo, de manera que se niegan a aplicar el nuevo.