Roche (Tamiflu) versus Glaxo (Relenza), el negocio de curar la gripe del cerdo

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Es la otra cara de la tragedia. Ha ocurrido anteriormente en otras. Dinero llama a dinero y el miedo lo ahuyenta. México se ha convertido en el epicentro de la gripe porcina, con decenas de muertos por la cepa más mortífera desde la gripe aviar (SARS) que azotó Asia en 2004 y 2005. La aparición de más casos en otros puntos del planeta ha disparado las alarmas sobre el virus y la búsqueda del método más eficar para controlarlo. Pese a la ausencia de una vacuna eficaz -que se está fabricando-, la Organización Mundial de la Salud (OMS) está en contacto con las multinacionales de fármacos

“Existen cuatro medicamentos antivirales diferentes que están autorizados en los Estados Unidos para el tratamiento de este tipo de gripe: amantadina, rimantadina, oseltamivir y zanamivir. Aunque la mayoría de los virus de la gripe porcina han sido sensibles a los cuatro tipos de medicamentos, los siete virus más recientes asilados de personas son resistentes a la amantadina y la rimantadina”, señala el Centro de Detección y Control de Enfermadedes (CDC), que recomienda el oseltamivir y el zanamivir como compuestos activos contra el virus porcino.

La existencia de estos dos fármacos y de tres empresas cotizadas despertaron el interés de los inversores. La suiza Roche fabrica oseltamivir bajo la marca Tamiflu, en tanto que la británica Glaxo SmithKline se esconde tras el zanamivir, cuyo nombre comercial es Relenza. La farmacéutica comparte un 7% de los ingresos con la pequeña australiana Biota, descubridora del producto. Precisamente, los mercados se decantaron por las posibilidades del Relenza, un inhalador de nueva generación, que ha demostrado cierta eficacia como tratamiento. Las acciones de Roche subieron en la Bolsa de Zurich un 3,5%, las de Glaxo, un 6%, en tanto que Biota se disparó un 82% en el mercado bolsa australiano.

Relenza, más barato; Tamiflu, más caro

El Gobierno de México encargó a Glaxo cientos de miles de inhaladores durante este fin de semana. El menor precio del Relenza (6 euros por unidad) y su efectividad situaron a los inversores bajo su pista. Sin embargo, las dificultades para obtener reservas inmediatas a gran escala de este medicamento volvieron a colocar a Roche en el centro de atención. La suiza es una veterana en esta lides desde que fabricó masivamente dosis de Tamiflu durante la crisis de la gripe aviar en Asia.

“El proceso de producción de Tamiflu es complejo y consta de varias fases, siendo necesarios hasta 8 meses desde la obtención de las materias primas hasta el producto final. Roche ha puesto en marcha una red global de fabricación con capacidad de producir hasta 400 millones de tratamientos por año. En la actualidad se fabrica tanto en Estados Unidos como en Europa”, explicaban el lunes desde Roche.

La compañía, en permanente contacto con la OMS y con las autoridades sanitarias de cada país, utilizará inmediatamente las reservas que tiene acumuladas (3 millones de tratamientos) en el momento en que la OMS lo solicite. En 2006, tras la crisis de SARS o gripe aviar, cada caja de Tamiflu costaba alrededor de los 40 euros, de manera que la farmaceutica suiza podría generar unas ventas de 120 millones de euros si la epidemia degenera en pandemia y se necesitan todos sus recursos.