La CNMV podrá vetar la publicidad de productos financieros para evitar nuevos 'casos Lehman'


Lehman Brothers utilizó una pequeña compañía para desviar fondos antes de su colapso

Lehman Brothers utilizó una pequeña compañía para desviar fondos antes de su colapso

La quiebra de Lehman puso de relieve la necesidad de proporcionar mejor información a los ahorradores, cuando millones de inversores de todo el mundo vieron desaparecer parte de su dinero en productos que las entidades promocionaban en sus escaparates con la promesa de garantizar todo el capital. Aunque la triste realidad demostró que no había tal garantía. En España, este escándalo ha tenido su parte de protagonismo con la venta de productos estructurados que llevaron a cabo importantes entidades financieras, como Banif, Citi o Bankinter. Además, otras prácticas de dudosa legitimidad, como la colocación de derivados bajo la apariencia de un seguro contra las fluctuaciones del euribor (los famosos clips), han colmado la paciencia de las autoridades. Cansado de ver cómo las entidades financieras escurren su responsabilidad alegando que en la letra pequeña de los contratos, bajo una compleja terminología, se advertía de los riesgos, el Ministerio de Economía ha decidido conceder a la CNMV el poder de vetar la publicidad de estos productos y de poder incluir mensajes claros y visibles sobre los riesgos.Esta Orden Ministerial ya ha pasado el proceso de audiencia y, actualmente, se encuentra en el Consejo de Estado, de forma que dentro de un mes podría adoptar carta de naturaleza. A partir de ese momento, la CNMV empezará a desarrollar la circular que someterá a su dictamen la publicidad de todos los servicios y productos de inversión.
Nueva Rumasa está incluidaEl poder de la CNMV alcanzará también a los pagarés de Nueva Rumasa, porque gracias al cambio introducido en los Pactos de Zurbano, el hólding de la familia Ruíz-Mateos está obligada a comercializar estos productos a través de entidades habilitadas para prestar servicios de inversión.En casos como éste, la CNMV podrá exigir el cese de la publicidad u obligar a introducir una modificación que, además, deberá darse a conocer "por los mismo medios empleados para la difusión de la campaña y con idéntico alcance".En el caso de Nueva Rumasa, que además de una importante campaña en medios lleva meses dedicando la portada de su página web a su última emisión de pagarés, el alcance de la rectificación supondría una millonaria inversión.Según la futura normativa, "se considerarán actividades publicitarias sujetas a la presente Orden aquellas comunicaciones destinadas a llamar la atención del público sobre las actividades de gestión o comercialización de instituciones de inversión colectiva, de instituciones de capital riesgo o de fondos de titulización que lleve a cabo una entidad, aunque la comunicación no se refiera de forma individualizada a una institución concreta".Es decir, que esta ley también a afecta a ámbitos de inversión tradicionalmente reservados a inversores institucionales y grandes patrimonios, lo que indica que la CNMV no sólo velará por la seguridad de los pequeños ahorradores.El Ministerio de Economía también especifica todos los medios susceptibles de ser considerados difusores de publicidad sin dejar ningún cabo suelto: "prensa, radio, televisión, correo electrónico, Internet u otros medios telemáticos, carteles interiores o exteriores, vallas, octavillas, circulares y cartas que formen parte de una campaña de difusión, llamadas telefónicas, visitas a domicilio o cualquier otro sistema de divulgación". Todos ellos podrán ser censurados.