Latinoamérica regresará a la senda del crecimiento antes que las economías más avanzadas

  • Bogotá, 6 may (EFE).- Latinoamérica regresará a la senda del crecimiento antes que las economías más avanzadas, entre otros motivos porque sus sistemas financieros afrontan la crisis global "desde una posición sólida", según un informe del Fondo Monetario Internacional (FMI) difundido hoy en Bogotá.

Bogotá, 6 may (EFE).- Latinoamérica regresará a la senda del crecimiento antes que las economías más avanzadas, entre otros motivos porque sus sistemas financieros afrontan la crisis global "desde una posición sólida", según un informe del Fondo Monetario Internacional (FMI) difundido hoy en Bogotá.

De acuerdo al documento "Perspectivas económicas regionales: Hemisferio Occidental", en el que se prevé una contracción del Producto Interno Bruto (PIB) mundial del 1,5 por ciento en 2009, el impacto de la crisis será menor en Latinoamérica y el Caribe y "la recuperación más rápida".

Y es que la región "ha acumulado muchas fuentes de fortaleza y capacidad de resistencia".

"Ha avanzado en el fortalecimiento de sus saldos fiscales, la mejora de la composición de sus deudas públicas, la solidificación de los sistemas financieros, el anclaje de las expectativas inflacionarias y en políticas más creíbles", según el FMI.

"Por primera vez", según el organismo, "muchos países de la región han podido responder a la crisis externa con políticas activas para impulsar la producción y el empleo y proteger a los más vulnerables".

El sobresaliente es para la banca: "seis meses después del desplome de Lehman Brothers, ningún sistema bancario latinoamericano ha registrado crisis", señala el FMI.

La situación responde a que han estado "poco expuestos a productos financieros estructurados y activos tóxicos".

Además, "muestran saldos equilibrados o positivos en las posiciones de activos externos netos y las posiciones abiertas netas en moneda extranjera" y "dependen principalmente de los depósitos locales para financiar sus carteras de préstamos".

Así, "el impacto directo de la falta de liquidez en los mercados financieros internacionales es relativamente pequeño".

El FMI advierte, no obstante, de que estas entidades "están operando en condiciones adversas".

Aún así, la mayoría de los sistemas bancarios "mantienen coeficientes de solvencia patrimonial saludables", con un promedio del 15 por ciento.

La morosidad de la cartera de crédito, que ha venido bajando en los últimos años hasta el 2,5%, aumentó ligeramente en 2008 en algunos países importadores de materias primas".

El FMI anota que "si bien las razones de liquidez están disminuyendo, los activos líquidos representaban alrededor del 20% del total de activos y el 40% de los pasivos a corto plazo a fines de 2008", un nivel que califica de "cómodo".

De acuerdo al documento, la banca latinoamericana "es más resistente que en el pasado porque redujo sustancialmente sus puntos débiles, como la exposición al riesgo cambiario o la dependencia del financiamiento externo, y estableció reservas de capital".

En cuanto a factores macroeconómicos, toda la región "ha sufrido pérdidas en la demanda externa, y muchos (países) en términos de intercambio al desplomarse los precios de las materias primas", que afectaron especialmente al petróleo, aluminio y cobre.

Los precios de las materias primas de la región caerán en 2009 más del 33 por ciento respecto a 2008 y se recuperarán "tan solo un 3 por ciento en 2010", advierte el informe.

En cuanto a las remesas, "también se han venido comprimiendo" y el FMI considera, de acuerdo a los pronósticos del Banco Mundial, que éstas retrocederán en toda la región un 4 por ciento, aunque en un escenario más pesimista llegaría al 7 por ciento.

Sólo en México se desplomarán un 10 por ciento, aunque los más afectados serán los países de América Central, donde estas partidas retrocederán un 5 por ciento, contando con que representan "una proporción importante del PIB".

En el caso del turismo, las consecuencias ya se han sentido en el Caribe, donde "tras un leve aumento en el primer semestre de 2008, se estima que la llegada de turistas disminuyó aproximadamente un 5 por ciento en la segunda parte del año".

Para 2009, el FMI prevé "que los ingresos por turismo disminuirán considerablemente, ocasionando también una caída importante en el sector de la construcción vinculada" a esa actividad.