Latinoamérica se recuperará de la crisis antes que las economías avanzadas

  • Bogotá, 6 may (EFE).- Latinoamérica recuperará el crecimiento antes que las economías más avanzadas gracias a la solidez de sus sistemas financieros, entre otros motivos, según un informe dado a conocer hoy por el Fondo Monetario Internacional (FMI), que revisó al alza la contracción de EE.UU. hasta el 3% para este año.

Bogotá, 6 may (EFE).- Latinoamérica recuperará el crecimiento antes que las economías más avanzadas gracias a la solidez de sus sistemas financieros, entre otros motivos, según un informe dado a conocer hoy por el Fondo Monetario Internacional (FMI), que revisó al alza la contracción de EE.UU. hasta el 3% para este año.

"No cabe duda de que la turbulencia global está afectando a la región", pero "tiene un grado de preparación mucho más elevado desde el punto de vista de la solidez de las finanzas públicas".

Así se expresó el director del Departamento del Hemisferio Occidental del FMI, Nicolás Eyzaguirre, durante su presentación en Bogotá del informe "Perspectivas económicas regionales".

Matizó que América Latina y el Caribe "no afrontan una crisis fiscal como otras regiones en desarrollo, ni una crisis bancaria como en Estados Unidos y gran parte de Europa".

Eyzaguirre puntualizó que la región registrará una contracción económica en su conjunto de 1,5% este año, pero que en 2010 crecerá 1,6%.

Las economías latinoamericanas más afectadas en 2009 son México, cuyo Producto Interno Bruto (PIB) caerá 3,7%; Estados Unidos (-3,0%), Venezuela (-2,2%) y Ecuador (-2,0%).

En contraste, las que más crecerán este año son Perú (3,5%), Panamá (3,0%) y Bolivia (2,2%).

El FMI pronosticó una contracción del Producto Interior Bruto (PIB) mundial del 1,5% en 2009, pero el impacto de esta crisis será menor en Latinoamérica y el Caribe y "la recuperación más rápida", anotó.

"Por primera vez -de acuerdo con el organismo-, muchos países de la región han podido responder a la crisis externa con políticas activas para impulsar la producción y el empleo y proteger a los más vulnerables".

El sobresaliente es para la banca. "Seis meses después del desplome de Lehman Brothers, ningún sistema bancario latinoamericano ha registrado crisis", señala el FMI.

Según el informe, la situación responde a que han estado "poco expuestos a productos financieros estructurados y activos tóxicos".

Además, "muestran saldos equilibrados o positivos en las posiciones de activos externos netos y las posiciones abiertas netas en moneda extranjera" y "dependen principalmente de los depósitos locales para financiar sus carteras de préstamos".

El FMI anotó que "si bien las razones de liquidez están disminuyendo, los activos líquidos representaban alrededor de 20% del total de activos y 40% de los pasivos a corto plazo a fines de 2008", un nivel que califica de "cómodo".

Así las cosas, la banca latinoamericana "es más resistente que en el pasado porque redujo sustancialmente sus puntos débiles, como la exposición al riesgo cambiario o la dependencia del financiamiento externo, y estableció reservas de capital".

Aún así, el FMI alerta sobre la caída de las remesas que envían los inmigrantes a sus países de origen, el precio de las materias primas y el sector turismo.

En cuanto a Estados Unidos, el FMI revisó al alza su previsión de contracción económica desde el 2,8% de abril pasado a un 3%, y mantuvo el crecimiento cero para 2010.

El organismo financiero multilateral consideró que la actual crisis ha llevado a este país a "la recesión de posguerra más prolongada, así como a la más costosa en términos de pérdida de PIB".

La revisión de sus previsiones para Estados Unidos responden "principalmente a las condiciones financieras más restrictivas".

En cuanto a la tasa de desempleo, "continuaría en alza durante varios trimestres más, hasta llegar a un máximo superior de 10%", en 2010.

Este panorama muestra que habrá un "lento crecimiento" que se traducirá en "un alto desempleo, una inflación baja (incluso negativa) y una fuerte caída de las importaciones".

El informe explica que "no se espera una presión sustancial sobre los salarios y los precios", con una "inflación subyacente anual moderadamente negativa hasta el final de 2010".