ADIC se concentra en Altamira para reclamar la participación de Cantabria en la gestión del Museo

SANTANDER, 18 (EUROPA PRESS)

Miembros de la Asociación para la Defensa de los Intereses de Cantabria (ADIC) se concentraron hoy en el Museo y Centro de Investigación Altamira, coincidiendo con el Día del Patrimonio Mundial, para reclamar la participación de Cantabria en la gestión del centro.

Con una pancarta que rezaba 'Altamira: Competencias ya!!!', el objetivo de la protesta era hacerse oír entre los visitantes del museo en una fecha que la asociación ha creído oportuna para reafirmar su reivindicación sobre la gestión de Altamira.

A su juicio, la reciente ampliación de la declaración de Altamira como Patrimonio de la Humanidad, con la extensión de ese reconocimiento a otras cavidades cántabras, "exige una unidad de gestión que debe contemplar inexcusablemente la entrada de Cantabria en la dirección del Museo".

En un comunicado, ADIC lamentó que el hecho de haberse sucedido tres ministros en tres años al frente de la cartera de Cultura "ha perjudicado sobremanera siquiera la organización de encuentros entre los responsables cántabros y los estatales para avanzar en la cogestión".

De hecho, criticó que aún no se ha convocado la reunión del Patronato Altamira anunciada el pasado verano y "muy probablemente, la sucesión ministerial provoque más retrasos que Cantabria, Altamira, los visitantes, investigadores y trabajadores, no pueden tolerar por más tiempo".

Según la asociación 'cantabrista', "el problema de Altamira no se puede eternizar y, una vez resuelta la situación laboral del personal, no hay excusas para el traspaso competencial y así superar las grandes deficiencias de gestión, los problemas de promoción y la labor investigadora".

ADIC apuesta por configurar "un entramado administrativo lo suficientemente flexible, en el que Cantabria tenga poder de decisión en las políticas de gestión y promoción, no sólo para gestionar un patrimonio que a parte de ser mundial lo es también de Cantabria, sino para superar los errores que desde un principio se cometieron a la hora de delimitar el ámbito competencial del Museo y que han supuesto un lastre que ha limitado las políticas administrativas, investigadoras, culturales y de promoción turística".