Corín Tellado, la escritora que renegaba de los libros que no se entienden

  • Madrid, 11 abr (EFE).- Decía de sí misma que escribía como hablaba, sin utilizar el diccionario, y renegaba de los libros que no se entienden. Quizá por ello Corín Tellado, fallecida hoy a los 81 años en su Asturias natal, mantuvo durante décadas el título de escritora más leída en castellano, después de Miguel de Cervantes.

Muere la escritora española Corín Tellado, emblema de la novela romántica

Muere la escritora española Corín Tellado, emblema de la novela romántica

Madrid, 11 abr (EFE).- Decía de sí misma que escribía como hablaba, sin utilizar el diccionario, y renegaba de los libros que no se entienden. Quizá por ello Corín Tellado, fallecida hoy a los 81 años en su Asturias natal, mantuvo durante décadas el título de escritora más leída en castellano, después de Miguel de Cervantes.

María del Socorro Tellado López, verdadero nombre de Corín Tellado, se va con un legado de más de 4.000 novelas románticas y 400 millones de ejemplares vendidos.

Nacida el 25 de abril de 1927 en la localidad de Viavélez, en el municipio asturiano de El Franco, Corín Tellado era hija de un marinero y de una ama de casa y la única mujer de los cinco hermanos del matrimonio.

Aunque estudió Magisterio, nunca ejerció la docencia y, en 1946, gracias a un librero gaditano que le puso en contacto con la editorial Bruguera, se inició en el género que después cultivaría a lo largo de toda su trayectoria literaria con su primera obra, "Atrevida apuesta".

Y es que, aunque se confesaba asidua lectora de escritores como Miguel Delibes, Gonzalo Torrente Ballester, Mario Vargas Llosa o Cabrera Infante, Corín Tellado era la reina de la novela rosa, un formato con el que trabajó hasta el pasado miércoles, cuando terminó su última novela.

En 1951, cuando ya había escrito más de 100 novelas, firmó un contrato con la revista cubana "Vanidades", por el que se comprometía a entregar dos novelas cortas al mes, consiguiendo que la tirada de la revista pasara de 16.000 a 68.000 ejemplares en poco tiempo.

A "Atrevida apuesta", que cuenta con más de 36 ediciones, le siguieron otros títulos más que se ganaron una gran aceptación entre el público.

Tanta que, en 1962, sus obras eran las más leídas en castellano después de la Biblia y el "Quijote", según datos de la UNESCO. En 1994, el Libro Guinness de los Récords la nombró la autora más leída en español.

Entre sus más de 4.000 títulos, algunos traducidos a varios idiomas, se encuentran "Tengo que abandonarte" y "Mi boda contigo", llevadas al cine en 1970 y en 1984, respectivamente.

También, una parte de su producción se ha convertido en seriales radiofónicos, como la famosa "Lorena", que comenzó a emitirse en 1977.

Otras obras han sido adaptadas al medio televisivo y, así, en 1990, la televisión chilena programó un ciclo de 26 capítulos titulado "Corín Tellado, mis mejores historias de amor", que también emitieron otras cadenas americanas y la cadena española Tele 5, a lo que siguió "Ambiciones", esta vez en Antena 3 TV.

Pero la prolífica autora también se adentró en la narración de cuentos infantiles y juveniles, los cuales compaginó con sus historias amorosas, a las que hay que sumar una colección de novelas eróticas, que publicó con el pseudónimo de Ada Miller.

Sin embargo, hasta 1991 no escribió su primera novela larga, "Lucha oculta", el mismo año en que se agravaron sus problemas de salud, ya que sufrió un fallo cardíaco y un edema agudo de pulmón que la mantuvo ingresada en el Centro Médico de Oviedo más de una semana.

En el año 2000 publicó su primera obra en Internet, "Milagro en el camino".

Pese a su delicado estado de salud, que desde 1995 la obligaba a someterse a tres sesiones de diálisis por semana, Corín Tellado ha seguido escribiendo hasta el final, aunque ya no se enfrentaba a la máquina de escribir y era a su nuera a quien dictaba sus relatos.

A lo largo de su carrera ha recibido numerosos premios y homenajes, como la Medalla de Oro al Mérito en el Trabajo, que obtuvo en 1998, la Medalla de Asturias, que el Principado le concedió, en su categoría de plata, un año después, o la calle que lleva su nombre, desde 2001, su Viavélez natal.