Unos padres de Valencia pagarán una multa de 2.880 euros por permitir que su hijo faltara un curso entero a clase

VALENCIA, 06 (EUROPA PRESS)

La sección segunda de la Audiencia de Valencia ha confirmado la multa de 2.880 euros impuesta por un juzgado de lo penal a unos padres --1.440 a cada uno-- que permitieron que su hijo faltara un curso entero a clase en su Instituto de Educación Secundaria, cuando tenía 15 años.

El juzgado de lo penal número 15 de Valencia, con sede en la localidad valenciana de Alzira, declaró probado que los padres del menor, que cursaba estudios en un IES de Carcaixent, faltaron a sus "obligaciones como progenitores" y permitieron que su hijo, con 15 años, dejara de acudir a las clases, de forma que en el curso 2006/2007 dejó de asistir totalmente a las aulas.

Asimismo, los padres no asistieron a las reuniones fijadas por el tutor "pese a ser apercibidos de las consecuencias legales que podía llevar consigo ese comportamiento". El juzgado condenó a los padres, como responsables de un delito de abandono de familia, a la pena para cada uno de ellos a ocho meses de multa con una cuota de seis euros, con responsabilidad personal subsidiaria en caso de impago.

Los padres presentaron un recurso contra la resolución fundamentado en error de derecho por aplicación indebida del artículo 226.1 del Código Penal y desproporción de las penas. Sin embargo, la sala, que condena en costas a los padres, ha decidido desestimar el argumento porque considera que el recurso no respeta los hechos considerados probados sino que "monta su propia película para llegar a la solución absolutorio", lo que conduce "sin más" a su rechazo.

Respecto a la cantidad de la multa, señala que ha sido impuesta "motivadamente", dentro del margen legal, sin que haya error en la aplicación de los preceptos legales aplicables ni aparecer ninguna circunstancias que hubiera debido ser tenida en cuenta para aminorarla.