Los ricos cada vez son más ricos y encima pagan menos impuestos


El tercer hombre más rico del planeta (con una fortuna de 50.000 millones de dólares) paga impuestos por un 17% de sus ingresos, que es más o menos la tasa que soporta un trabajador americano con no más de 34.500 dólares de nómina anual. Este ejemplo corresponde a Warren Buffet y puede sonar a exagerado, pero refleja una realidad que se ha asentado en los últimos años: hay más ricos que nunca y pagan menos impuestos. Y no es por evasión fiscal o por trucos contables (como el uso de fundaciones), sino porque pura y llanamente los gobiernos han bajado los tipos que les aplican.Buffet ha animado el debate sobre los impuestos que realmente abonan los millonarios (cuyo número se ha duplicado en Europa, por ejemplo) y se ha pegado un tiro en el pie (voluntario, eso sí) reclamando un aumento considerable en los porcentajes. Mañana, el Consejo de Ministros español prevé una ampliación del Impuesto de Sociedades y el PSOE siempre ha querido cargar las tintas sobre los que más ganan.  Entre peticiones y deseos, la estadística pinta imágenes tan crudas como reales. Según el último informe de la Comisión Europa a través de Eurostat sobre las tendencias en la fiscalidad comunitaria, el tipo máximo a los ingresos personales que se aplica en los 17 países de la zona euro se asentó en 2011 en una media del 41,8%. Década y media antes, en 1995, y cuando el mundo intentaba salir de otra crisis, el promedio máximo que se cobraba en función de los ingresos era del 49%, es decir, 7,2 puntos más o casi un 15% de distancia.
No es que ahora se paguen menos impuestos directos (los que gravan ingresos y trabajo) y más indirectos (IVA, tabaco, hidrocarburos) o que los gobiernos exijan menos en líneas generales... En general, la presión fiscal en el conjunto de Europa ha vivido una serie de cuestas arriba y abajo durante quince años para terminar en el mismo sitio que estaba en 1995, alrededor del 35% (también en datos de Eurostat).Es decir, que los impuestos no han crecido ni bajado en su conjunto; sin embargo, el tipo máximo aplicado a los ingresos sí que ha caído ostensiblemente. Las diferencias se amplían si se abre el abanico a los 27 países de la UE, ya que en este caso el recorte al tipo medio ha sido superior a los 10 puntos porcentuales. Y de esos 27, sólo dos, Reino Unido y Portugal, subieron el tipo máximo. Otros cuatro estados (Grecia, Austria, Malta y Letonia) no lo han tocado o lo hicieron varias veces para dejarlo igual; el resto lo ha bajado de forma sensible. ¿Y España? Desde 1995, el viaje ha supuesto un peaje de 11 puntos. Hace 15 años, el tipo máximo en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas era de un 56%. (Inciso: una cosa es el tipo que se aplica y otra el que resulta de una declaración, que depende de otras muchas variables, como deducciones, reducciones, etcétera).En 1999, durante el primer mandato del Partido Popular, se adelgazó la tasa del 56% al 48%. Cuatro años después, un ejercicio antes del relevo en la Moncloa, se restó tres décimas más, hasta el 45%. El PSOE fue un poco más allá y en 2007 lo llevó a su mínimo histórico, del 43%. Para la Renta de 2011, ya se reincorporó un tipo del 45% para aquellos que ingresaran más de 175.000 euros al año. En cualquier caso, la consideración de ricos varía mucho según el país y los que más salen perdiendo son los de clase media alta. Frente a los 175.000 euros españoles, en Alemania no se exige el 45% hasta que no se superan los 250.000 euros anuales de renta. A los que perciben en torno a los 50.000 euros el tipo es del 42%.Peor lo tienen, por ejemplo, en los Países Bajos: En Holanda, te exigen un 52% de esfuerzo tributario con 54.000 euros mientras que en Bélgica piden un 50% ya con 34.000. Grecia e Italia no hacen distinciones a partir de 75.000 euros y Portugal, a partir de los 64.000. Francia, por último, aplica el máximo desde los 69.000.Todo esto deja claro que son pocos los estados europeos con fiscalidad diseñada para los ricos, tal y como reclama el magnate Buffet, quien tiene en su país el más penoso ejemplo de progresividad.
Un informe del Instituto de Estudios Políticos norteamericano ha denunciado que aquellos residentes en Estados Unidos con una fortuna superior al millón de dólares pagan un tipo medio del 23,1% y los que ingresan entre 500.000 dólares y ese millón, un 24,1%. A principios de los sesenta los millonarios contribían al Tesoro de Estados Unidos con un porcentaje del 43,1%.
Porque millonario es quien acumula más de un millón de riquieza. Así lo llevan estableciendo también 15 años Merrill Lynch y Capgemini en su infome anual sobre grandes fortunas. En esta serie de estudios queda claro que entre 1997 y 2011 el número de ricos en Europa se duplicó, de 1,6 a 3,1 ciudadanos con más de ese millón en el bolsillo. La suma de sus pertenencias se ha doblado del mismo modo, desde los 4,8 billones de mediados de los noventa a los 10,2 del año en curso.