Economía/Macro.- La economía mundial se reducirá un 1,7% en 2009, según el Banco Mundial

LONDRES, 31 (EUROPA PRESS) La economía mundial se contraerá un 1,7% en 2009, tras haber crecido un 1,9% el pasado año, según las previsiones que hizo públicas hoy el presidente del Banco Mundial (BM), Robert B. Zoelick, en Londres. Además, el Producto Interior Bruto (PIB) de los países en vías de desarrollo se reducirá un 2,1% y se esperan decrecimientos en economías de Europa Central y del Este, Latinoamérica y Caribe. En un discurso sobre oportunidades en tiempos de crisis, Zoelick explicó que todo "empezó como una crisis financiera", luego "pasó rápidamente a ser una espiral de crisis económica" y ahora "es una crisis del desempleo". Hoy en día, Zoelick cree que los países en desarrollo "están siendo golpeados por olas sucesivas, que emanan de la profunda contracción económica y de la tensión en el crédito". Una de las causas de la actual coyuntura podría ser que los flujos de capital que llegan a estos países se están reduciendo drásticamente, hasta alrededor de un tercio del récord de 1,2 billones de dólares (905.000 millones de euros) registrado hace un par de años. Zoelick desveló que el organismo que preside calcula que 84 de los 109 países en vías de desarrollo experimentaron una caída de la financiación de entre 270.000 millones de dólares (203.633 millones de euros) y 700.000 millones de dólares (en torno a 528.100 millones de euros), a pesar de lo cual cree que estos países "son parte de la solución". Al mismo tiempo, lamentó que el descenso de la demanda esté "deprimiendo" la producción industrial y reduciendo los precios de las materias primas. Por otro lado, Zoelick aprovechó su comparecencia para pedir a los países del G-20, que se reunirán a partir del jueves en Londres, que impulsen el trabajo multilateral, alegando que "a diferencia de la crisis de hace sesenta años, ésta requerirá soluciones globales". También aconsejó a los líderes del bloque que empiecen por "reformar y dar poder" a las instituciones ya existentes, en lugar de crear unas nuevas, que es lo que pretenden algunos de los países presentes.