El FMI prevé una caída del 2,9 por ciento del PIB en el Este de Europa

  • Washington, 22 abr (EFE).- El Fondo Monetario Internacional (FMI) pronosticó hoy que la crisis contraerá las economías europeas emergentes un 2,9 por ciento en 2009, un retroceso mayor del esperado, contagiado por los problemas de sus vecinos "ricos".

Washington, 22 abr (EFE).- El Fondo Monetario Internacional (FMI) pronosticó hoy que la crisis contraerá las economías europeas emergentes un 2,9 por ciento en 2009, un retroceso mayor del esperado, contagiado por los problemas de sus vecinos "ricos".

En el último informe sobre las "Perspectivas Económicas Mundiales", el organismo recorta drásticamente el incremento esperado del Producto Interior Bruto (PIB) agregado de los países del este de Europa con respecto al crecimiento registrado en 2008, cifrado en un 4,1 por ciento.

El Fondo cree que el empeoramiento económico en la región tocará fondo en 2009 y comenzará a despegar ligeramente en 2010, cuando estima que estos países verán crecer su PIB un 0,3 por ciento.

"Las razones para este retroceso agudo incluyen, en diversos grados, el sobrecalentamiento previo a la recesión, excesiva confianza en inversiones de capital a corto plazo para financiar el desarrollo, una banca en manos de financieras exteriores y una actividad (industrial) muy manufacturera", cita el informe.

A juicio de esta institución, esa exposición financiera acabó por trasladar la crisis hasta los territorios orientales del viejo continente de una forma más grave de lo que ocurre en los países asiáticos en desarrollo.

El FMI señala que la caída de la producción será especialmente dura en las economías bálticas debido a que su política monetaria ligada a divisas de referencia limita el margen de maniobra de sus autoridades económicas.

Para este organismo financiero no existe peligro de deflación en el este de Europa, aunque el incremento del índice de precios caerá hasta el 3,3 por ciento en 2009, casi la mitad de lo sucedido en 2008, y bajará hasta el 2,5 por ciento el año siguiente.

Como consecuencia de la contracción económica europea, Hungría, Letonia y Serbia "recibieron ayuda del FMI para sostener su balanza de pagos, y Rumanía solicitó el mismo apoyo. Polonia está buscando acceder a la Línea de Crédito Flexible" que concede el organismo financiero.

Países menos expuestos a la inversión en cartera proveniente de las potencias occidentales europeas, como Bulgaria y Lituania, han sufrido la reducción de la inversión directa, si bien aún no han optado por acudir en busca de ayudas del FMI.

Letonia sufrirá el mayor retroceso económico del área con una caída del PIB del 12 por ciento y los números seguirán siendo negativos también para 2010, cuando su producción interna caerá un 2 por ciento.

Sus vecinos lituanos y estonios verán contraerse su economía un 10 por ciento este año y un 3 por ciento y un 1 por ciento respectivamente en 2010.

La inflación será moderada, liderada por un 5,1 por ciento de Lituania, si bien el FMI vaticina que Letonia y Estonia entrarán en deflación en 2010.

Polonia será el país que mejor se comporte en 2009 y cederá solo un 0,7 por ciento de su PIB para crecer un 1,3 en 2010, mientras que la producción húngara caerá un 3,3 este año y un 0,4 por ciento el siguiente. Los precios se mantendrán estables con subidas de entre el 2 y el 4 por ciento.

Eslovaquia experimentará una contracción del PIB del 2,1 por ciento en 2009 para recuperar la senda positiva en 2010, con un crecimiento del 1,9 por ciento, un rendimiento superior al de la economía checa, que perderá un 3,5 por ciento este año y cerrará el 2010 casi sin cambios.

Más al sur, Bulgaria, Croacia y Rumanía verán cómo su producción se hunde un 2 por ciento, un 3,5 por ciento y un 4,1 por ciento respectivamente, situación que se estabilizará en 2010, a pesar de que su PIB conjunto aún caerá dos décimas. Los precios seguirán subiendo moderadamente en este ejercicio y el próximo.

En términos de balanza por cuenta corriente, los países europeos emergentes terminarán 2009 con un déficit de un 5,6 por ciento, que bajará hasta un 4,4 por ciento en 2010.