En España el plan de estímulo fiscal tendrá mayor impacto, según la OCDE

PARIS, 31 (EUROPA PRESS) España es uno de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) donde el plan de estímulo fiscal tendrá un mayor impacto en el crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) en 2009, año en que el impacto será del 1%, por detrás de Australia y Estados Unidos, donde el efecto de estos planes en la economía será de entre el 1,2% y el 1,6%, según se desprende del informe 'Perspectivas económicas intermedias' presentado hoy por la organización con sede en París. En 2010 el impacto será del 0,4% en España. En cuanto a las previsiones de crecimiento para el llamado 'club de los países ricos', que engloba a las 30 economías más industrializadas del planeta, la OCDE rebaja drásticamente sus anteriores perspectivas al pasar de una contracción del 0,4% del PIB a un 4,3% en 2009 para el conjunto de la zona. De las siete principales economías mundiales, la que más sufrirá será la de Japón, que decrecerá este año un 6,6%. La zona euro lo hará un 4,1% y la de Estados Unidos un 4%. El 2010, la recuperación se iniciará lenta y gradualmente con niveles de crecimiento del 0,4% en el primer trimestre para terminar con un 1,8% en el cuarto, pero el conjunto del año seguirá siendo negativo y registrará una contracción del PIB del 0,1% en los países de la OCDE y del 0,3% en la zona euro. Por lo que respecta al paro, la previsión del organismo con sede en París es que se dispare hasta el 8,4% este año y alcance el 9,9% en 2010. Aun así, se quedará por debajo del desempleo que augura para la zona euro (un 10,1% este año y un 11,7% en 2010) y para Estados Unidos, que registrará tasas del 9,1% y del 10,3%. La inflación de Estados Unidos será de -0,4% este año y 0,5% en 2010 y en la zona euro del 0,6% y 0,7% respectivamente. En su introducción al informe, el economista jefe de la OCDE, Klaus Schmidt-Hebbel, certifica que la economía mundial está en medio de la recesión "más profunda y más sincronizada" vivida en décadas debido a la crisis financiera y agravada por el hundimiento del comercio mundial, que caerá en 2009 un 13,2% antes de aumentar un 1,5% en 2010. Los países de la OCDE, mientras, viven la peor recesión en más de 50 años. Aunque en el contexto actual cualquier previsión está rodeada de una gran incertidumbre, la OCDE augura que la contracción actual de la actividad económica se acentuará este año antes de que se inicie progresivamente en 2010 una recuperación inducida por las políticas puestas en marcha. En Estados Unidos, Japón y la zona euro, así como en el conjunto de los países de la OCDE, la producción bajará entre un 4% y un 7% en 2009 y se estancará el año que viene. Y la proyección que hace el organismo internacional sobre el crecimiento mundial es que caiga un 2,75% en 2009 y un 1,25% en 1010. Este oscuro escenario se explica por la amplitud de la reacción negativa de la demanda privada mundial debido a tres factores: el estrangulamiento del crédito, los efectos negativos sobre el patrimonio por la bajada de los precios inmobiliarios y la cotización de las acciones y una pérdida generalizada de confianza. Una de las consecuencias será que la inflación llegue a niveles próximos a cero en muchos países de la OCDE y, en algunos casos, a una bajada de precios. RIESGOS El peligro mayor, en opinión de la OCDE, es que con el debilitamiento de la economía real se degrade aún más la salud de las instituciones financieras y éstas se vean obligadas a reducir sus préstamos. Otro riesgo es que la acción de los Gobiernos sea insuficiente para restablecer la estabilidad y la confianza en los mercados de capitales. Además, algunas economías de Europa central y del Este, así como un número creciente de economías de países en desarrollo podrían tener una crisis en los pagos exteriores y su sector bancario nacional, agravando la recesión mundial y aumentando la demanda de financiación exterior. El paro, que aumentará en todos los países del club, alcanzará su pico máximo en 2010 o principios de 2011 y en la mayoría de los países superará el 10% por primera vez desde los noventa. Además, prácticamente se duplicará respecto a los niveles de 2007 en los países del G7, que sumarán unos 36 millones de parados a finales de 2010. RECOMENDACIONES Una medida "esencial" para detener la "hemorragia económica" es aplicar sin tardanza medidas para poner orden en el mercado de capitales, mantener las garantías de los depósitos y otras medidas que han dado un mínimo de estabilidad pero, sobre todo, "una acción decidida" sobre los activos financieros en dificultades y los problemas que se plantean más allá de la solvencia bancaria. Para ello hay que arrojar luz sobre las pérdidas y los activos dudosos, recapitalizar, si fuera necesario e incluso en último término nacionalizar las instituciones financieras insolventes. La OCDE considera igualmente "cruciales" medidas suplementarias de relanzamiento macroeconómico para frenar el descenso de la demanda global, y usar plenamente las medidas clásicas de política monetaria manteniendo o acercando los tipos de interés a niveles próximos a cero. "La necesidad y amplitud de un relanzamiento presupuestario más ambicioso que el actualmente previsto depende de la situación de cada país y de la intensidad de los efectos negativos de la crisis, la importancia de los estabilizadores automáticos y el nivel de deuda pública", indica el análisis de la OCDE. Según estos criterios, los gobiernos de algunos países deberían barajar nuevas medidas discrecionales de estímulo presupuestario.