Funes llama a la unidad nacional y regional para hacer frente a la crisis

  • Washington, 24 abr (EFE).- El presidente electo de El Salvador, Mauricio Funes, hizo hoy un llamamiento a la unidad nacional y regional para hacer frente a la crisis que, dijo, amenaza la democracia y la convivencia pacífica en Centroamérica.

Funes llama a la unidad nacional y regional para hacer frente a la crisis

Funes llama a la unidad nacional y regional para hacer frente a la crisis

Washington, 24 abr (EFE).- El presidente electo de El Salvador, Mauricio Funes, hizo hoy un llamamiento a la unidad nacional y regional para hacer frente a la crisis que, dijo, amenaza la democracia y la convivencia pacífica en Centroamérica.

Funes, que asumirá el poder en junio próximo, fue el principal ponente de un seminario sobre América Latina que se celebró hoy en la sede del Banco Mundial (BM), que celebra este fin de semana su reunión semestral conjunta con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

"La actual crisis constituye el principal riesgo para la democracia y la convivencia pacífica debido a sus efectos potencialmente profundos en el desempleo, la pobreza y en la profundización de la brecha social", afirmó.

Añadió que en sociedades "tan desiguales" como la salvadoreña estas tendencias pueden convertirse en un aumento de la delincuencia y de la polarización social, así como en un deterioro de la gobernabilidad democrática.

Recordó, en ese sentido, que El Salvador está entre los países con una mayor tasa de homicidios del mundo.

"Tenemos un promedio de entre 10 a 12 homicidios por día", subrayó.

Insistió en que es "fundamental y urgente" analizar la crisis en la región no sólo desde el punto de vista económico y social sino también desde la perspectiva política.

"América Latina no sólo corre el riesgo de perder los logros de últimas décadas sino también el de retroceder en estabilidad política y social", explicó.

Funes dijo creer que la superación de la crisis pasa por la capacidad de los Gobiernos de la región de alcanzar acuerdos políticos que permitan ampliar los márgenes de maniobra para la implementación de políticas públicas.

Indicó, además, que "en este momento excepcional de su historia" Latinoamérica necesita recursos financieros adicionales para afrontar la crisis con éxito.

Afirmó que esos recursos no deben destinarse solo a la balanza de pagos sino también a proyectos sociales y productivos que ayuden "a los más vulnerables".

Apuntó que los ingresos tributarios de El Salvador han caído últimamente lo que, dijo, dificulta la ejecución de inversión pública en momentos en los que el Gobierno debería de dar prioridad a las medidas contracíclicas.

Hizo hincapié en que El Salvador "es uno de los países latinoamericanos que más está sufriendo el impacto de la crisis" debido a su gran dependencia de EE.UU. y al hecho de que al menos una tercera parte de su población vive y trabaja en Estados Unidos.

Recordó, en ese sentido, que uno de los principales mecanismos de transmisión de la crisis ha sido la caída de las remesas, que representan, en términos medios, el 20 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB) salvadoreño.

Afirmó que la crisis se nota ya en la destrucción de empleo y en unas tasas más altas de pobreza, "sobre todo en las ciudades".

Dijo que el nuevo Gobierno que presidirá a partir de principios de junio ha comenzado a diseñar ya una estrategia anticrisis, cuya premisa básica es "que la única manera de enfrentar con éxito la crisis es mediante la unidad nacional".

"La crisis es de tal magnitud y complejidad que se requiere el esfuerzo de todos los sectores sociales y políticos del país", explicó.

Dijo que "otro principio rector" de su estrategia es que los costos de la crisis no deben recaer sobre los más pobres: "Es decir, sobre quienes han recaído siempre, los que siempre han pagado la factura".

Pese a las restricciones presupuestarias no reducirá la inversión social sino todo lo contrario, adelantó.

El mandatario electo explicó que la suya es una estrategia "integral" que incluye la dimensión financiera, social y productiva.

Insistió para finalizar en que su Gobierno necesitará el apoyo de los organismos multilaterales como el FMI y el Banco Mundial, aunque no quiso por el momento cuantificar la ayuda hasta no aclarar la magnitud del agujero fiscal, que dijo podría alcanzar los 500 ó 600 millones de dólares.

"Esperamos que la comunidad internacional y los organismos multilaterales nos ayuden a construir un país más democrático", concluyó Funes.