La Comisión prevé que la economía española caiga un 3,2% en 2009

BRUSELAS (Reuters) - La Comisión Europea actualizó el lunes sus previsiones para la economía de los 27 estados miembros, dibujando un sombrío panorama para la economía española, con una contracción del 3,2 por ciento en 2009 y del uno por ciento en 2010.

Además, el déficit gubernamental saltaría del 3,8 por ciento en 2008 al 8,6 por ciento este año y el 9,8 por ciento en 2010.

Las previsiones del desempleo son igualmente malas, pasando del 1,3 por ciento del año pasado al 17,3 este año y el 20,5 en 2010.

La Encuesta de Población Activa correspondiente al primer trimestre confirmó que el paro afecta a más de 4 millones de personas, el 17,36 por ciento de la población activa.

El comisario de Asuntos Económicos, Joaquín Almunia, dijo la economía española tardará más en tiempo que sus socios comunitarios en volver al crecimiento, debido principalmente a que el ajuste del sector de la vivienda será más profundo y prolongado.

La economía de la eurozona se contraerá un 4,0 por ciento este año y un 0,1 por ciento el próximo, según los datos revisados por la Comisión.

Almunia aseguró que aunque las perspectivas a nivel europeo son todavía pesimistas, por primera vez desde hace dos años han aparecido señales positivas en la última semana.

"La economía europea está en el medio de la recesión más profunda y más amplia en la era de posguerra", dijo el comisario europeo de Asuntos Económicos y Monetarios.

"Las perspectivas son todavía pesimistas, pero por primera vez desde mediados de 2007, algunas señales positivas han aparecido en la última semana", declaró Almunia en una conferencia de prensa, mencionando una mejora en los mercados financieros y en los índices de confianza empresarial.

La actividad manufacturera de la zona euro cayó en abril pero a su nivel más lento en seis meses, al tiempo que hubo señales en sus cuatro principales economías de que lo peor podría haber pasado.

"Ya no estamos en caída libre", dijo Almunia. "Tenemos la sensación de que el fondo está cada vez más cerca y gracias a los estímulos fiscales y monetarios (...) evitaremos nuevas caídas", agregó.

La nueva proyección de crecimiento marca una fuerte revisión respecto de una formulada en enero, cuando la Comisión preveía una contracción económica del 1,9 por ciento para este año y una del 0,4 por ciento para 2010.

Almunia dijo que si no fuera por los estímulos fiscales implementados por los gobiernos, la contracción este año sería del cinco por ciento en vez del cuatro por ciento estimado.

Al ser consultado sobre si la UE necesita gastar más, Almunia dijo que el tema se tratará en el Consejo Europeo de junio.

"Mi sensación es que es un poco temprano para saber cuál será el impacto positivo de las medidas adoptadas", afirmó.

INFLACIÓN Y DESEMPLEO

La Comisión prevé además que el desempleo llegará al 11,5 por ciento de la fuerza laboral en 2010 y que la inflación se ubicará bien por debajo de la meta del Banco Central Europeo este año y el próximo.

Almunia advirtió que para que la economía se recupere en 2010, Europa tenía que lidiar primero con los activos tóxicos de los bancos que están impidiendo que el crédito vuelva a fluir.

La previsión de la Comisión sobre la economía es algo más optimista que la del Fondo Monetario Internacional, que espera que la zona euro se contraiga un 4,2 por ciento en 2009 y un 0,4 por ciento en 2010.

En toda la Unión Europea, la Comisión prevé una contracción del 4 por ciento este año y del 0,1 por ciento en 2010, revisando sus estimaciones previas de caídas del 1,8 por ciento y del 0,5 por ciento, respectivamente.

"Los principales factores detrás de la recesión son el deterioro de la crisis financiera global, una fuerte contracción del comercio mundial y una persistente corrección inmobiliaria en algunas economías", dijo la Comisión en un comunicado.

Sobre la inflación de la zona euro, se espera que se desacelere a un 0,4 por ciento este año desde un 3,3 por ciento en 2008, y que en 2010 repunte a un 1,2 por ciento.

"El riesgo de un escenario de deflación (...) parece limitado en la coyuntura actual, al menos a nivel agregado", señaló la Comisión.