La economía de EE.UU. se contrae 0,7% en el segundo trimestre, mejor de lo esperado

  • Washington.- La economía de Estados Unidos se comportó en el segundo trimestre de 2009 mejor que lo calculado anteriormente, con una contracción del 0,7 por ciento, lo que revela, según los expertos, que está en el camino de una lenta reactivación.

El Gobierno de EE.UU. da el cálculo definitivo del PIB en el segundo trimestre

El Gobierno de EE.UU. da el cálculo definitivo del PIB en el segundo trimestre

Washington.- La economía de Estados Unidos se comportó en el segundo trimestre de 2009 mejor que lo calculado anteriormente, con una contracción del 0,7 por ciento, lo que revela, según los expertos, que está en el camino de una lenta reactivación.

El Departamento de Comercio, en su tercer y definitivo calculo del producto interior bruto (PIB) de abril a junio, calculó una tasa anual de contracción del 0,7 por ciento, cuando la cifra anterior revelaba que se había producido un crecimiento negativo del 1 por ciento.

A pesar de que la contracción fue menos que lo temido en el segundo trimestre, la recesión que comenzó en diciembre de 2007 ha sido la más profunda experimentada por Estados Unidos desde el fin de la Segunda Guerra Mundial.

Como muestra, destaca el hecho de que entre el segundo trimestre de 2008 y el segundo de este año, la caída del PIB alcanzó la cifra del 3,8 por ciento, la mayor de la que se tiene conocimiento hasta ahora.

"Ciertamente la economía tocó fondo en el segundo trimestre", según dijo a Efe Michelle Meyer, una economista de Barclays Capital en Nueva York.

"Las empresas están ahora en mejor forma para reanudar la producción. Y el enorme gasto del Gobierno ha sustentado el crecimiento, y seguirá ayudando". añadió.

El Gobierno divulgará el 29 de octubre su cálculo inicial del PIB del tercer trimestre. La mayoría de los analistas cree que en ese período el PIB creció a una tasa anualizada del 3,6 por ciento.

Uno de los factores que mejoró los datos del segundo trimestre fue una medición más precisa del impacto del plan de estímulo económico que el Congreso aprobó y el presidente Barack Obama promulgó en febrero.

Mark Vitner, economista de Wells Fargo, opinó que los datos del segundo trimestre "dejaron el escenario listo para una recuperación más firme en el tercero".

"El plan de estímulo al parecer fluyó un poco más rápido que lo esperado por mucha gente", añadió. "Los Gobiernos estatales y locales estaban con muchas dificultades y cuando se puso en marcha el estímulo el alivio fue inmediato".

El gasto publico, incluido el de los diferentes estados, creció un 6,7 por ciento entre abril y junio, el mayor ritmo de incremento desde el cuarto trimestre de 1966, cuando EE.UU. estaba inmerso en la guerra de Vietnam.

El gasto del Gobierno federal en el segundo trimestre de 2009 creció un 11,4 por ciento, incluido un incremento del 14 por ciento en el gasto militar.

Según las cifras del Departamento de Comercio, en esos tres meses el gasto del Gobierno contribuyó con 1,3 puntos porcentuales al PIB.

El índice de precios vinculado al PIB y excluidos los precios de los alimentos y los combustibles, una medida de la inflación a la cual presta mucha atención la Reserva Federal en el manejo de su política monetaria, subió a una tasa anualizada del 2 por ciento en el segundo trimestre.

En un año han aumentado un 1,6 por ciento, lo que supone la cifra más baja desde el cuarto trimestre de 2003. Este dato da sustento a la política monetaria de la Reserva Federal, que ha mantenido la tasa de interés de referencia entre el 0 y el 0,25 por ciento desde diciembre de 2008.

Por su parte, el gasto de los consumidores, que en EE.UU. representa casi el 70 por ciento del PIB, decreció a una tasa anualizada del 0,9 por ciento según el cálculo definitivo, una décima menos de lo que se había calculado previamente.

El gasto de los consumidores sustrajo 0,6 de punto porcentual en el PIB del segundo trimestre.

El comercio exterior hizo un aporte positivo de 1,7 puntos porcentuales en el PIB.

Entre abril y junio, las exportaciones bajaron un 4,1 por ciento en lugar de una disminución del 5 por ciento en el cálculo preliminar, y las importaciones cayeron un 14,7 por ciento.