Zapatero afirma que Ordóñez es "competente y capaz" y recuerda al PP que discrepar es "legítimo"

Rajoy pide más respeto institucional al Gobierno y exige a Zapatero que se ponga a trabajar en serio con las pensiones

MADRID, 22 (EUROPA PRESS)

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, afirmó hoy que el gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, es una persona "competente y capaz" para desarrollar su trabajo, y recordó al principal partido de la oposición que discrepar con las opiniones que emite es algo "legítimo".

"Deberíamos felicitarnos de que podamos ver cómo las autoridades independientes y los organismos como el Banco de España pueden emitir sus opiniones sin estar condicionados por el Gobierno", respondió Zapatero al líder del PP, Mariano Rajoy, en la sesión de control al Gobierno del Congreso de los Diputados, al ser preguntado por la discordancia entre el Gobierno y el banco emisor sobre el sistema de pensiones.

Rajoy acusó al jefe del Ejecutivo de arremeter y descalificar a Fernández Ordóñez cuando hizo unas afirmaciones que son de "puro sentido común" y Zapatero le recordó que discrepar es legítimo y que emitir una opinión no es, en ningún caso, una falta de respeto.

El jefe del Ejecutivo recordó que el Banco de España emite sus opiniones con libertad y que el Gobierno tiene después "incluso la obligación" de contestar a estas opiniones. "Esta es toda la historia que es bastante normal", subrayó Zapatero, tras asegurar que el Ejecutivo coincidirá en el 90% de las ocasiones con las opiniones del banco emisor y en el 10% no. "Eso es saludable para la democracia", añadió.

Zapatero explicó que Fernández Ordóñez advirtió de la posibilidad de que el sistema de Seguridad Social entre en déficit en un periodo de un año, mientras que el Gobierno, basándose en los datos de la Tesorería de la Seguridad Social, emitió una opinión diferente sin faltar al respeto al gobernador.

"¿Son fiables estos datos de la Tesorería?, para el Gobierno sí", espetó Zapatero a Rajoy, quien, en cambio, aseguró que Fernández Ordóñez sólo transmitió el mensaje que mantienen los expertos que realmente conocen esta materia, al advertir del rápido deterioro del superávit de la Seguridad Social, del posible problema que puede generar la baja tasa de natalidad y al pedir al Gobierno que se ponga "a trabajar ya" para garantizar la sostenibilidad del sistema.

Zapatero, por su parte, recordó al líder del PP que el Gobierno ya está trabajando para garantizar la viabilidad de las pensiones en el futuro, ya que convocó la Comisión del Pacto de Toledo en el Congreso con esta finalidad. "Está para eso. Ya estamos en la tarea que el Banco de España pide cuando habla del sistema de pensiones. Ya estamos haciendo el trabajo prioritario para una nueva fase de reformas del Pacto de Toledo", incidió.

Por este motivo, Zapatero consideró que ahora lo que hay que hacer es transmitir confianza y tranquilidad porque el Gobierno "ha sabido hacer las cosas" ya que, durante sus cinco años en el poder ha incrementado la 'hucha de las pensiones' en 40.000 millones, hasta superar los 58.000 millones de euros, al tiempo que ha elevado las pensiones mínimas por encima de la evolución de los precios. "La confianza son hechos", aseveró.

RAJOY ACUSA AL GOBIERNO DE CREAR ALARMA SOCIAL.

Rajoy, por su parte, preguntó al presidente si las declaraciones que han transmitido durante los últimos días algunos de sus responsables ministeriales "infunden credibilidad y confianza o todo lo contrario", y recordó que, según las palabras del propio Fernández Ordóñez, los que realmente han generado alarma social han sido todas los miembros del Gobierno que salieron a criticarle públicamente.

"Le pido más respeto institucional a usted y a su Gobierno y que se pongan a trabajar en serio y se dejen de 'chaus chaus' cuando se trata de un tema tan importante como el futuro de las pensiones de los españoles. No es un tema menor señor presidente", señaló Rajoy, quien aseguró que el Gobierno dice siempre que está trabajando aunque aún no ha adoptado ninguna reforma estructural, que es lo que realmente demanda la economía española.