Economía/Motor.- El Gobierno francés no logra que la Comisión Europea respalde su plan de ayuda al automóvil

Fillon alerta de que sin estas ayudas podrían cerrar las fábricas de Renault y PSA en España, Reino Unido o República Checa BRUSELAS, 12 (EUROPA PRESS) El primer ministro francés, François Fillon, afirmó hoy que el plan de ayuda al sector del automóvil diseñado por su Gobierno no es proteccionista y avisó de que sin estas ayudas podrían desaparecer las fábricas de Renault y PSA Peugeot Citroen en España, Reino Unido o República Checa. Los argumentos de Fillon no convencieron al presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, que durante una tensa rueda de prensa conjunta resaltó que hay que garantizar que el plan no tenga consecuencias negativas en otros países. El plan francés de ayuda al sector del automóvil -- que permitirá a Renault y PSA beneficiarse de 6.000 millones de euros en créditos blandos-- centró la reunión que mantuvieron este jueves en Bruselas Fillon y Barroso. El primer ministro francés pretendía calmar las "preocupaciones" expresadas por el Ejecutivo comunitario, que considera que algunas de las condiciones que el plan impone a los fabricantes para recibir fondos, especialmente la obligación de mantener su centro de producción en Francia, podrían vulnerar la legislación comunitaria. También la presidencia checa ha afirmado que el plan es proteccionista. "El plan automovilístico francés no es un plan proteccionista", insistió Fillon. Aseguró que no se imponen condiciones a los fabricantes en cuanto a sus inversiones en el interior de la UE sino que sólo se les pide que durante la duración de los préstamos no cierren plantas en Francia. "La opinión pública francesa nunca aceptaría que los contribuyentes presten 6.000 millones de euros a un fabricante cuya primera decisión sea anunciar el cierre de una planta en el territorio nacional", se justificó. La única alterativa al plan francés, prosiguió Fillon, sería el cierre de fábricas tanto en Francia como en otros países de la UE. "Si Renault y Peugeot no logran en los próximos tres meses medios para financiar su tesorería, ¿cómo podrán mantener funcionando las fábricas que tienen en República Checa, en España, en Portugal, en Reino Unido en Eslovenia o en Eslovaquia?", se preguntó. Y destacó que él hubiera preferido un plan europeo con préstamos directos del Banco Central Europeo (BCE) a los fabricantes como en Estados Unidos pero que las reglas comunitarias no lo permiten. Barroso le respondió que el Ejecutivo comunitario comprende el deseo de Francia de apoyar a la industria del automóvil y de proteger el empleo. Pero agregó que "hay que estar seguro de que un plan nacional, sea el francés u otro, no tenga efectos colaterales negativos para otros países miembros". De lo contrario, el resultado sería mantener el empleo en un Estado miembro a costa de destruirlo en otros. "Creo que hay que hacer esta pedagogía con nuestros ciudadanos", dijo el presidente de la Comisión. "Como el presidente Barroso ha hablado de pedagogía, quiero decir que la pedagogía consiste en explicar a nuestros ciudadanos que no estamos en una situación normal, sino en una situación de crisis extrema, en la que el mercado del automóvil se ha reducido casi un 40% estos últimos meses, en la que los fabricantes no pueden encontrar en los bancos financiación para tesorería salvo a tasas exorbitantes", replicó Fillon al presidente del Ejecutivo comunitario. Insistió en que en una situación de crisis "hay que tomar medidas rápidas, bien dirigidas y excepcionales" y dijo que "la mejor forma de defender los puestos de trabajo en el interior de la UE, en los países donde esta industria del automóvil se encuentra instalada, es poner en marcha este plan de financiación, porque sin este plan de financiación es el conjunto de la industria automovilística el que desaparecerá".