La CIG convoca huelga en el metal de Pontevedra para los próximos días 20 y 21 por el convenio y la contratación

La central hace un llamamiento a la unidad sindical para evitar dar "ventaja" a los empresarios

VIGO, 15 (EUROPA PRESS)

La CIG ha convocado una huelga para los próximos 20 y 21 de mayo en el sector del metal de la provincia de Pontevedra en protesta por las "infructuosas" negociaciones que han mantenido patronal y sindicatos para el convenio colectivo, así como para denunciar el "incumplimiento sistemático" en materia de contratación.

La huelga, a la que están llamados unos 25.000 trabajadores de empresas del sector metalúrgico afectadas por el convenio provincial, --quedan excluidas por tanto las que cuentan con convenio propio-- tiene el objetivo de "llegar a unos acuerdos que satisfagan las demandas de los trabajadores".

Las negociación colectiva está actualmente rota, debido a la postura inamovible de las partes. Así, los sindicatos --que han roto la unidad de acción-- defienden un año de vigencia del convenio e incrementos salariales, mientras que la patronal, según recordó la CIG, propone "un convenio a dos años con el incremento del IPC".

En cuanto a la oferta patronal, "el primer año el 1,4 por ciento y el segundo año, lo máximo que aseguran es que no habrá pérdida de salario, lo que puede traducirse en un cero por ciento de incremento", advirtió el sindicato nacionalista.

LLAMAMIENTO A LA UNIDAD

Por otra parte, la central recordó que la unidad sindical se ha roto a raíz de las movilizaciones de los últimos días sobre la contratación y abogó por retomar la acción conjunta, para evitar dar una "importante ventaja" a la patronal. "El convenio está paralizado sin negociación y con el desafío de los empresarios diciéndonos que cuando aceptemos su propuesta llamemos", afirmó, al tiempo que advirtió a la patronal de que "va a fracasar" en su intento.

La CIG explicó que, a mayores de la negociación del convenio, en los últimos días los trabajadores del sector naval realizaron diferentes movilizaciones para exigir la regulación de la contratación en el ámbito de los astilleros, denunciando que las subcontratas traen personal extranjero al que "explotan", pagando "salarios más bajos y provocando la exclusión de otros trabajadores de aquí por resultar más caros".

Así, afirmó que el primer paro se realizó en Barreras el 5 de mayo como resultado del "acuerdo de los delegados de todos los sindicatos" y que el miércoles 13 los delegados de Vulcano convocaron a todas las centrales para pronunciarse sobre el asunto, aunque "sólo compareció el representante de la CIG".

Fruto de esa asamblea se celebró un nuevo paro en esa jornada, que la CIG apoyó, mientras que CC.OO. decidió, ese mismo día, "romper la unidad sindical en defensa del convenio" --este sindicato acusó a la CIG de "deslealtad" por convocar una movilización de manera unilateral--.

Sin embargo, la CIG considera que, según los hechos expuestos, la acusación de Comisiones Obreras "desautoriza la iniciativa de los delegados de los astilleros e insinúa una manipulación que queda desmentida".