La dimisión del presidente de GM marca el plan de la Casa Blanca para el sector del motor

  • Washington, 30 mar (EFE).- El presidente de General Motors, Rick Wagoner, se convertirá hoy previsiblemente en la primera baja del profundo plan de reestructuración que la Casa Blanca ha preparado para salvar el sector automovilístico estadounidense.

Obama se queja de la lenta reestructuración de GM y Chrysler y les da otro plazo

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General Motors dice que contempla la posibilidad de declararse en bancarrota

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Washington, 30 mar (EFE).- El presidente de General Motors, Rick Wagoner, se convertirá hoy previsiblemente en la primera baja del profundo plan de reestructuración que la Casa Blanca ha preparado para salvar el sector automovilístico estadounidense.

El plan será anunciado hoy por el presidente estadounidense, Barack Obama, a las 15.00 GMT desde la Casa Blanca.

La Administración Obama ha mantenido un absoluto hermetismo sobre los aspectos concretos del plan, pero las filtraciones en las últimas de las líneas generales apuntan a que Washington está dispuesto a conceder más ayudas financieras a General Motors y Chrysler a cambio de más cambios financieros e industriales.

Obama afirmó durante una entrevista emitida el domingo pasado por el programa "Face the Nation" de la CBS que exigirá a los dos fabricantes un conjunto de "sacrificios de todas las partes involucradas: gerentes, trabajadores, accionistas, acreedores, proveedores y concesionarios".

El primer sacrificio parece ser el del presidente de General Motors, el gigante que mantiene abiertas sus instalaciones gracias exclusivamente a los 13.400 millones de dólares prestados por Washington desde diciembre y que ha advertido de que puede necesitar hasta 16.600 millones más en los próximos años.

Varios medios de comunicación anunciaron el domingo por la noche que Wagoner ha aceptado dejar la dirección de GM (puesto que ocupa desde el 2000) como parte del acuerdo con Washington para que el gobierno estadounidense ayuda financieramente al fabricante.

Se espera que el anuncio oficial de su dimisión se produzca el lunes, poco antes de la intervención de Obama.

Bajo el mandato de Wagoner, General Motors ha dejado de ser el número 1 mundial del automóvil, puesto que ocupa ahora Toyota, y ha acumulado 82.000 millones de dólares de pérdidas sólo en los últimos tres años.

Wagoner también fue el responsable de la cancelación en el 2000 del vehículo EV1, el primer vehículo eléctrico diseñado para su venta masiva. Wagoner admitió años después que la cancelación del EV1 fue la peor decisión de su mandato.

Obama ha expresado en numerosas ocasiones su creencia de que vehículos alternativos, híbrido o eléctricos, son el futuro del sector.

El mandatario estadounidense no se refirió a la previsible renuncia de Wagoner durante su entrevista con la CBS pero si advirtió de que GM y Chrysler tienen que hacer más para merecer más ayuda.

Este martes, General Motors y Chrysler (que recibió 4.000 millones de dólares en préstamos públicos desde diciembre y ha solicitado otros 5.000 millones más) tienen que presentar al Departamento del Tesoro sus planes definitivos de reestructuración.

El Gobierno estadounidense ha dicho que sólo proporcionará más dinero a GM y Chrysler si considera que los planes son adecuados para garantizar la supervivencia a largo plazo de los fabricantes.

Tanto Obama como su secretario del Tesoro, Timothy Geithner, dijeron el domingo que quieren un sector del automóvil fuerte y que la crisis que atraviesan GM y Chrysler debe ser aprovechado para conseguirlo.

"Creemos que podemos tener un sector automovilístico con éxito en EEUU. Pero tiene que ser diseñado de forma realista para capear este temporal y emerger mucho más reducido, capaz y competitivo", afirmó Obama.

Por su parte, el secretario del Tesoro dijo el domingo a la cadena de televisión ABC que Washington quiere que el país "tenga un sector del automóvil fuerte" y que el gobierno estadounidense pretende aprovechar la profunda crisis del sector para que las empresas emerjan "más fuertes".

Geithner añadió que para que Washington invierta en GM y Chrysler va a ser necesario que las dos empresas acometan un profundo cambio.

"Eso va a requerir mucha reestructuración y, como gobierno, estamos preparados para ayudar en ese proceso si creemos que va a proporcionar las bases para un sector más fuerte en el futuro", declaró Geithner.

General Motors ignoró las informaciones que anticipan la salida de Wagoner y se limitó a decir en un comunicado de un párrafo que "estamos anticipando un anuncio pronto de la Administración con respecto a la reestructuración del sector".

"Seguimos trabajando de forma cercana con los miembros del Grupo de Trabajo (Presidencial del Automóvil) y no sería apropiado que especuláramos sobre el contenido del anuncio", añadió GM.