Los empleados de GM empiezan a votar el acuerdo sobre el recorte de costes laborales

  • Toronto (Canadá), 10 mar (EFE).- Unos 10.000 trabajadores de General Motors (GM) en Canadá empezaron hoy a votar la congelación de sus salarios hasta el 2012 como parte de un acuerdo de reducción de costes laborales que permitirá a la empresa recibir ayudas públicas.

Los empleados de GM empiezan a votar el acuerdo sobre el recorte de costes laborales

Los empleados de GM empiezan a votar el acuerdo sobre el recorte de costes laborales

Toronto (Canadá), 10 mar (EFE).- Unos 10.000 trabajadores de General Motors (GM) en Canadá empezaron hoy a votar la congelación de sus salarios hasta el 2012 como parte de un acuerdo de reducción de costes laborales que permitirá a la empresa recibir ayudas públicas.

La votación terminará el miércoles en los centros de trabajo de GM en Canadá.

El acuerdo provisional fue alcanzado el domingo entre el sindicato Canadian Auto Workers (CAW) y la dirección de General Motors e incluye eliminar una paga extra de 1.700 dólares (unos 1.326 dólares estadounidenses).

Los trabajadores de GM y sus pensionistas también tendrán que pagar una parte mayor de sus prestaciones sanitarias.

A cambio de estas concesiones, los trabajadores de GM esperan que el Gobierno federal conceda hasta 6.000 millones de dólares (4.680 millones de dólares estadounidenses) en ayudas y que la empresa siga produciendo en Canadá alrededor del 20 por ciento de los automóviles que fabrica en Norteamérica.

Ayer el presidente de Ford Canadá, David Mondragón, solicitó al Gobierno canadiense que en vez de proporcionar ayudas a los fabricantes de automóviles, Ottawa ponga en marcha este año un plan de incentivos para la compra de vehículos nuevos.

Mondragón afirmó ante un comité parlamentario que el Gobierno canadiense debería ofrecer 3.500 dólares (unos 2.730 dólares estadounidenses) a aquellas personas que sustituyan vehículos de más de diez años de antigüedad.

El Ejecutivo afirmó que este tipo de incentivos ha funcionado en Europa y Japón en los últimos años y que Estados Unidos también debería poner en marcha un programa similar para incentivar la venta de vehículos.

Ford es el único de los tres grandes fabricantes estadounidenses de automóviles que no ha solicitado ayudas públicas ni en Estados Unidos ni en Canadá, a diferencia de General Motors y Chrysler.