Navantia y su socio y competidor francés DCNS se reúnen en Cartagena siete meses después de la denuncia de plagio

Goméz Jaén y Boissier mantienen una reunión "muy cordial", acordada en los primeros días del francés como presidente de la firma gala

MADRID, 5 (EUROPA PRESS)

El presidente de Navantia, Juan Pedro Gómez Jaén, se reunió hoy en Cartagena por primera vez con el nuevo director general y presidente del grupo empresarial naval francés DCNS, Patrick Boissier, informaron a Europa Press fuentes de la naviera militar española. El encuentro, de varias horas de duración, tuvo un carácter "muy cordial" y fue acordada por ambas compañías en los primeros días de mandato del directivo galo.

La reunión mantenida en la factoría de Navantia en Cartagena (Murcia) se produce siete meses después de que la constructora naval francesa denunciara a la española por "plagiar" el submarino de fabricación y diseño hispano-francés Scorpene para desarrollar el S80, el sumergible español dotado con sistema de Propulsión Independiente del Aire.

Las fuentes consultadas indicaron que la reunión fue pactada por las dos compañías navales el pasado mes de abril, hace unas tres semanas, cuando Boissier apenas había cumplido una semana en el cargo de presidente y director general de DCNS. La decisión del nuevo presidente de DCNS ha sido interpretada en el sector naval militar español como un gesto de acercamiento y de apuesta por el diálogo con Navantia para poder solucionar el contencioso por el Scorpene y recuperar la relación de partenariado que ambas compañías mantienen desde hace años y que tiene como mejor exponente el Scorpene.

El pasado lunes, Navantia negó haber copiado el submarino Scorpene en el desarrollo del proyecto del sumergible S80 y manifestó su "máxima voluntad de diálogo" con el fabricante naval galo. Un portavoz oficial del astillero público aseguró entonces a Europa Press que el submarino S80 es "radicalmente de Navantia" y rechazó la posibilidad de que la compañía que preside Juan Pedro Gómez Jaén haya "plagiado" el sumergible para poder desarrollar el nuevo submarino que liderará la Armada española.

Tras negar los hechos que el astillero galo DCNS atribuye a Navantia en una denuncia presentada en octubre de 2008 ante el Tribunal de Arbitraje de París, el portavoz afirmó que el contencioso con la firma francesa "se debe solucionar" porque afecta a un proyecto "de éxito" como el submarino Scorpene, del que ambas empresas han vendido conjuntamente diez unidades a tres países diferentes.

Aseguró, en este sentido, que Navantia tiene la "máxima voluntad de diálogo" y que está dispuesta a conversar con DCNS para "conseguir la mejor colaboración posible", toda vez que ambas compañía son "socios desde hace mucho tiempo" y el proyecto del Scorpene ha tenido un "absoluto y radical éxito".

El portavoz afirmó que la necesidad de diálogo entre el astillero militar español y el galo se refuerza por el hecho de que DCNS haya cambiado recientemente su equipo directivo y que dicho cambio debe reforzar la postura favorable a las conversaciones, en lugar de "dirimir las pequeñas disputas en los tribunales".