Renault dice que el futuro de Valladolid pasa por recibir un coche eléctrico, uno convencional y un motor

El presidente de Renault España da por hecha la adjudicación de una versión deportiva del Mégane a la planta de Palencia

BARCELONA, 7 (EUROPA PRESS)

El presidente y director general de Renault España, Jean Pierre Laurent, señaló hoy, en el Salón del Automóvil de Barcelona, que el futuro de las instalaciones de la empresa en Valladolid, donde cuenta con la planta de Carrocerías-Montaje y la fábrica de motores, pasa por la adjudicación de la producción de un nuevo motor, un vehículo eléctrico y un nuevo coche convencional.

Laurent explicó que únicamente la concesión de los tres productos en su conjunto permitiría solucionar el problema de la planta vallisoletana, por lo que la llegada de uno de ellos no arreglaría la actual situación que vive esta instalación. "Si sólo llega un producto no se soluciona el problema de Valladolid, que es candidata firme a fabricar un vehículo convencional", añadió.

El máximo responsable de la corporación en España aseguró que la decisión de la concesión de estos modelos por parte de la matriz francesa se tomará a finales de año, por lo que resaltó que durante los próximos meses Renault España trabajará con los sindicatos, con los trabajadores, así como con el Gobierno, y los ministerios de Industria, Trabajo y Economía, y con la Junta de Castilla y León, para obtener progresos en diferentes campos que ayuden a acercar estos productos a Valladolid.

Laurent afirmó que la planta de Carrocerías-Montaje de Valladolid trabaja en la actualidad con una cadencia de producción de 430 vehículos diarios, lo que supone un volumen a final de año de 75.000 unidades. Esta cifra podría incrementarse con la concesión del nuevo vehículo eléctrico y el convencional hasta las 100.000 unidades anuales.

500 MILLONES DE INVERSION.

Asimismo, advirtió de que la concesión del coche eléctrico y la del convencional, junto con el nuevo motor a la fábrica de Valladolid y la adjudicación de la producción del Mégane Renault Sport a Palencia, podría suponer una inversión total de 500 millones de euros.

El máximo responsable de la empresa del rombo resaltó la necesidad, para la concesión de estos proyectos, de mejorar la flexibilidad en sus plantas, así como obtener recortes de costes que hagan mejorar la competitividad frente al resto de plantas del grupo y otros avances en materia de concesiones y préstamos.

En este sentido, afirmó que tras las conversaciones con el Gobierno y con el resto de actores implicados se han tomado conclusiones y que ahora lo que falta es esperar a la comunicación por parte del Ejecutivo de un plan de apoyo al coche eléctrico. Si finalmente Valladolid es seleccionada para este proyecto, iniciará la fabricación del vehículo convencional (que sucederá al Modus) en 2013 y un año antes, en 2012, del nuevo coche eléctrico del segmento B.

ENTREVISTA CON ZAPATERO.

El presidente y director general de Renault España, señaló que durante la reunión que mantuvo hoy con el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, le trasladó la debilidad de la industria automovilística europea, que en la actualidad tiene una sobrecapacidad de tres millones de vehículos, lo que equivale a entre diez y quince plantas.

En lo que se refiere a la industria española, Laurent comunicó a Zapatero que la producción de vehículos en España cayó un 12% en 2008 y que este año está previsto que se reduzca un 18%, por lo que resaltó la importancia de tomar medidas para solucionar este problema.

Entre las medidas que servirían para que las factorías nacionales destaca la mejora de la competitividad en comparación con las instalaciones de Europa Central, como Eslovenia y Rumanía, aunque indicó que las fábricas españolas son competitivas respecto a las francesas.

En lo que se refiere al mercado de automóviles, Laurent señaló que la actual crisis económica se mantendrá por lo menos durante este año y el siguiente, ya que a finales de 2009 finaliza la mayor parte de los planes de incentivos directos a la compra establecidos en Europa, y que no se empezarán a ver síntomas de recuperación hasta los próximos cinco años.