¿Más parados ahora o con Zapatero? Rajoy ganará por 4-0 a ZP en los datos clave del empleo


  • En noviembre de 2011 había 4.420.462 de desempleados en las listas del paro y el pasado mes de abril se ha cerrado con 4.333.016. Son 87.446 menos.

  • Este año podría cerrarse con 4 millones de desocupados y de los 5 datos con los que se miden empleo y paro, Rajoy ganará seguro en 4 a ZP y uno quedará en tablas.

Tasa de paro

Tasa de paro

El titular más periodístico del día a la hora de interpretar los datos del paro que se han conocido hoy será el de que Rajoy, por fin, ya puede presumir de cumplir su promesa de terminar la legislatura con menos desempleados en las listas del paro que cuando llegó a La Moncloa.

En apariencia, los números son indiscutibles. En noviembre de 2011 los registrados en el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE), el antiguo INEM, habían ascendido hasta 4.420.462. El resultado del pasado mes de abril lo deja en 4.333.016. Es decir, el presidente del Gobierno ya puede afirmar que el balance de su gestión económica deja por el momento un saldo de 87.446 desocupados menos.

Pero esta comparativa es claramente simplista y no tiene en cuenta la dinámica del mercado de trabajo de nuestro país, con un marcado componente estacional por la influencia en el empleo d actividades como el turismo, la hostelería o el comercio.

Se crean en primavera y se pierden en invierno

En España, históricamente, buena parte de los puestos de trabajo que se crean en primavera y verano, más concretamente de marzo a agosto, se pierden en invierno, a grandes rasgos desde septiembre a febrero. Tenemos medio año de viento a favor y otro medio nos toca remar contracorriente.

Cuando día de hoy se compara el número de desempleados que dejó el anterior presidente socialista, en noviembre de 2011, con los que actualmente presenta el Ejecutivo popular, nos estamos haciendo, en cierta medida, trampas en el solitario de nuestra ya larga crisis del empleo.

Los más de 4,4 millones de parados registrados de Zapatero se contaban en el peor momento del año para nuestro mercado de trabajo. Mientras que el dato que ahora hemos conocido y que por primera vez reduce ese número, aunque siga siendo insoportablemente alto para un país europeo y supuestamente desarrollado, nos llega cuando comienza la mejor época del año para la generación de empleo en nuestro país, a la espera de la inminente temporada estival.

Esperar a noviembre

Para ser justos y poder hacer un balance ecuánime entre ambos números, no queda otra que esperar al mes de noviembre, y comparar los resultados en ese mismo mes de los ejercicios 2011 y 2015, para poner el broche final en materia de empleo a la actual legislatura.

Pero tampoco hay que ser muy osado para esperar que, finalmente, el compromiso de Rajoy de dejar menos parados que su antecesor se cumplirá. A no ser que ocurra algún accidente económico de dimensiones internacionales que altere el marchamo actual de la actividad económica en nuestro país, el actual presidente rebajará con creces en noviembre el resultado del anterior inquilino de La Moncloa.

Sin ir más lejos, en 2014 el desempleo se redujo entre los meses de abril y noviembre en 172.185 personas, al calor de la temporada veraniega. En 2015, con un crecimiento de la actividad económica en términos de PIB mucho mayor, con el desempleo reduciéndose a un ritmo interanual del -7,5% y con condicionantes que juegan a favor de nuestro país, como la depreciación del euro y del precio del petróleo, muy difícil sería que el número de desempleados en noviembre no se encuentre en el entorno de los 4 millones, muy por debajo de los 4,4 millones que heredó Rajoy de Zapatero. Con el permiso de Tsipras y su nueva Grecia, eso sí.

Efecto 'desánimo'

No obstante, para hacer un verdadero balance del resultado en términos de empleo de la legislatura que toca a su fin, hay que ir mucho más allá de los datos de parados registrados en las oficinas de los servicios públicos de empleo. En este dato influyen factores difíciles de calibrar, como el denominado efecto desánimo de desempleados que ya han agotado sus prestaciones, la ineficacia de los servicios públicos de empleo en la intermediación laboral, etcétera.

Para hacer una radiografía más completa de nuestro mercado de trabajo hay que valorar otros datos. Por ejemplo, el número de afiliados a la Seguridad Social. Ahí, el resultado final de ZP es todavía mejor que el de Rajoy. Probablemente, por el momento. Es cuestión de tiempo, de unos meses, que el actual primer ministro venza también esta batalla al anterior.

El Ejecutivo socialista terminó su mandato con 17.248.530 afiliados y ahora se cuentan de momento 17.008.296. Son, en números redondos, 240.000 menos que en noviembre de 2011, pero a buen seguro si las previsiones económicas se cumplen a finales de año se habrán superado. En 2014 se sumaron 265.000 y presumiblemente este año se ganarán aún más cotizantes en los 7 meses que restan hasta la fecha de autos. Por poco, pero el actual presidente también podrá decir que deja más trabajadores de alta en la Seguridad Social que Zapatero.

La EPA, más auténtica

Pero hay otra vara de medir el comportamiento del mercado laboral en nuestro país. Y es la EPA. La Encuesta de Población Activa es para los expertos en materia laboral una foto más auténtica de la situación del empleo en nuestro país que los datos del INEM. La tasa de paro según esta publicación trimestral INE era en el cuarto trimestre de 2011 del 22,56% y la última que hemos conocido hace dos semanas aún estaba por encima de ese porcentaje: en el primer trimestre de 2015 ha sido del 23,78%.

Y aquí hay que volver a pensar lo mismo que en el caso de los afiliados a la Seguridad Social. Es posible que en la próxima EPA relativa al segundo trimestre del actual ejercicio, que conoceremos en julio, la tasa de paro de la era Rajoy ya sea inferior a la de la era Zapatero. En todo caso, lo será en la del tercer trimestre del año o en el cuarto. El pasado año, entre el primer y el último trimestre del año la tasa de desempleo se recortó 2,2 puntos porcentuales.

La última previsión del Gobierno actual es dejarla en el 22,1%. Y, hasta ahora, los cálculos del Ejecutivo han sido más bien prudentes, viéndose mejorados por la realidad final. Eso sí, no era en años electorales como el presente.

En cuanto al número de desocupados en términos de la EPA, en el cuarto trimestre de 2011 había 5.287.300 y en la del primer trimestre de este año todavía se contaron 5.444.600. También es cuestión de meses. Previsiblemente, el dato también se reducirá por debajo del heredado cuando llegue la próxima EPA en julio.

La tarea más complicada de Rajoy va a ser dejar el número de ocupados a finales de este 2015 por encima del que Zapatero le dejó a finales de 2011. Entonces había 18.153.000, según la EPA. Ahora, a pesar de la recuperación del pasado año, aún estamos en 17.454.800. Son prácticamente 700.000 menos. En 2014 se ganaron 619.000 ocupados entre el primer trimestre y el último. En este ejercicio las previsiones son mejores, por lo que los números pueden andar muy cerca.

En definitiva, de los 5 datos con los que se miden empleo y paro en nuestro país, Rajoy ganará seguro en 4 a ZP al final de la legislatura y quedará previsiblemente en tablas en el 5º. Lo que es seguro es que la dinámica ha cambiado y la moneda ha pasado de caer de cruz cada mes o cada trimestre a hacerlo de cara. Mientras que el desempleo según el SEPE crecía a un ritmo interanual del +7,5% ahora se reduce en la misma medida, a un -7,5% interanual. Y si el empleo caía en los últimos días de Zapatero a un ritmo del -2% interanual, ahora crece al 3,5%.

El algodón no engaña. Y los números, a veces, tampoco.