Javier Villanueva cuenta en un libro su historia "de película"sobre su arresto en Bolivia en 2004 por presunto asesinato

SEVILLA, 3 (EUROPA PRESS)

El sevillano Javier Villanueva, el empresario acusado y posteriormente absuelto del asesinato de una fiscal en 2004 en Bolivia, cuenta en el libro 'Javier Villanueva. La verdadera historia', escrito por la periodista Inma Portalo, su visión sobre los acontecimientos vividos en primera persona en su calvario en tierras latinoamericanas, unos hechos, según él, de "película". La publicación cerrará las posibles dudas que se hubiesen despertado en la sociedad española durante los acontecimientos o posteriormente.

En una entrevista concedida a Europa Press, el empresario, que fue detenido en la ciudad boliviana de Santa Cruz de la Sierra indicó que la obra está para "solventar aquellas pequeñas dudas que pudieron sembrar los hechos en el momento", aunque durante la lectura del libro puedes llegar a pensar que "la historia no es real, parece más bien una novela o algo cercano a la ciencia ficción", aclaró.

Confesó que "a su forma de ver siempre ha estado en posesión de la verdad, aunque costará demostrarlo". Y señaló que "gracias a Dios se demostró desde el primer momento, pese a los frenos impuestos por autoridades bolivianas y norteamericanas".

'Javier Villanueva. La verdadera historia' ofrece la confesión del empresario sevillano sobre cuatro años su vida de manera más personal. Se podrán leer fragmentos de su diario, las fugas vividas por él, los motines, las reuniones con la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés), los asesinatos presenciados, las tramas o las intrigas.

Por otro lado, también se podrán leer la mirada sobre el asunto de su padre, quien mantuvo el tema vivo en la prensa española e hizo posible la participación ciudadana y de las autoridades nacionales. Así como, el papel de la periodista Inma Portalo, que incluso vivió en sus propias carnes amenazas.

"CABEZA DE TURCO"

Villanueva, que promociona el libro en Sevilla, subrayó que fue "un chivo expiatorio o cabeza de turco" por un asesinato "cruel y tumultuoso" para tapar a los verdaderos culpables, que, a forma de ver suya y de los abogados, pueden encontrarse entre autoridades".

Incidió en que el devenir del caso demostraba "la implicación de altas capas del poder", por ejemplo en "la eliminación de pruebas e intercepción de éstas, amenazas a testigos con la colocación de bombas, inclusive, la intimidación a los jueces o el manejo de forma interesada de la prensa boliviana, hechos al alcance del poder", tanto latinoamericano como estadounidenses.

El empresario sevillano, intentando buscar una razón a estos movimientos, dijo que "en países como Bolivia que tienen gobiernos poco soberanos y dejan que estados del primer mundo los manejen existe mucho autoritarismo y falta de derechos humanos".

Villanueva, el primero que denunció torturas en Bolivia, afirmó que "sus enemigos" tenían muy claro el 'modus operandi'. Tomar a un extranjero, torturarlo y obligarlo a decir lo que ellos quieren para encubrir a los verdaderos culpables, pero en su caso se encontraron con oposición y se les derrumbó el castillo de naipes. De esta forma, "se vieron acorralados y todas las cosas que iban haciendo ilegalmente se les volvieron en su contra".

"MIEDO A DENUNCIAR"

Los acontecimientos vividos por Villanueva no son los primeros casos que se dan en el país boliviano, pues, según el sevillano, existen algunos más. Ha conocido a gente que le han acusado de asesinato y contaba con 50 testigos que afirmaban que estaba dando clases en la universidad, pero ya llevaba cumplido 12 años de cárcel.

Destacó que en estos países existen "poco medios judiciales y menos preparación aún, sin embargo resuelven casos en un cuarto de hora". Así es, según Villanueva, "la vida real", y explicó que "ellos intentan cerrar casos cogiendo a personas y obligándoles a decir una mentira tras amenazas".

"La gente no denuncia torturas por miedo", resaltó. Apuntó que a él "no le quedó más remedio que denunciar para poder demostrar su inocencia, pese a que recibió un trato para que se autoinculpara y a los tres años quedara libre.

De sus dos años de libertad extrae un aspecto positivo, "el aprecio de la libertad de una manera especial", aseveró. Por el contrario, resaltó que "los momentos de cárcel fueron muy duros, pues ni siquiera salía del cuarto, que compartía el "descuartizador".

En el libro se desvelan varios nombres, aunque reconoció que desconoce toda la culpabilidad, aunque si piensa que la gran parte de ella recae sobre responsables de la DEA y agentes bolivianos, descartando la organización como tal.

El libro verá reforzado sus historias con el apoyo que a través de la web de la editorial Paréntesis se va a ofrecer a los lectores, quienes podrán tener acceso a documentos, archivos, vídeos y pruebas que corroboran la versión del sevillano.

La historia que va camino de convertirse en película, al estilo "Pulp Fiction", según Villanueva, "puede llegar a molestar, aunque no le interesa eso, pues admitió que sólo cuenta la verdad de lo que pasó.