La Junta Islámica de Catalunya alerta de un avance del fundamentalismo por la vulneración de derechos

BARCELONA, 22 (EUROPA PRESS) El presidente de la Junta Islámica de Catalunya, Abdennur Prado, alertó hoy de un avance del fundamentalismo en el territorio catalán por la vulneración de los derechos que, a su juicio, sufre la comunidad musulmana en esta autonomía, que ha registrado un importante aumento en los últimos años. En una entrevista con Europa Press, Prado lamentó el incumplimiento de derechos religiosos como la falta de espacios para entierros según el rito musulmán y las dificultades para la apertura de mezquitas. "En Madrid, no se han dado las dificultades que tienen los musulmanes en Catalunya", donde, en su opinión, "la oposición vecinal presiona a los ayuntamientos para que no concedan licencias" y, como la menos mala de las soluciones llevan estos centros de culto a la periferia y polígonos industriales. Prado detalla estas cuestiones en su último libro 'El retorno del islam en Catalunya' (Llibres de l'Índex, 2008), obra en la que aborda el pasado, el presente y las perspectivas de futuro de lo que llama el Islam catalán. A su juicio, el "principal problema es la creciente xenofobia y rechazo hacia la religión que se da en la sociedad" y que amenaza la consolidación del pluralismo religioso. En este sentido, criticó la actuación del Ejecutivo catalán, porque "como discurso está a favor del multiculturalismo, pero sufre una contradicción absoluta a nivel práctico". "Por un lado, Catalunya es una sociedad muy abierta, muy tolerante y nos encanta organizar actos universalistas como la declaración de la Unesco por la libertad religiosa, pero diez años después Barcelona no tiene una mezquita grande", a diferencia de Madrid, dijo. En su libro, Prado propone potenciar la catalanidad de los musulmanes y critica que la historiografía catalanista haya olvidado la memoria histórica del Islam catalán y que profesores universitarios difundan la idea, dijo que errónea, de que "los musulmanes quieren dominar Europa". Por todo, temió una "fractura social" en la sociedad, si las políticas del Gobierno catalán y la sociedad de acogida no respeta los derechos básicos de los musulmanes, que insistió en que sólo quieren trabajar y llevar una vida tranquila. Prado consideró "evidente" que "existe una relación entre el aumento de las corrientes salafistas que predican un Islam de ruptura con los valores de la sociedad y el rechazo que sienten determinados colectivos de origen inmigrante". Y definió estas respuestas de radicalización como "algo normal en una situación de vulneración de derechos", Según Prado (Barcelona, 1967), las comunidades islámicas se caracterizan a grandes rasgos por sufrir precariedad social, incumplimiento de derechos religiosos, desigualdad jurídica respecto a la religión mayoritaria, fragmentación, rivalidades ideológicas, avance del fundamentalismo e injerencias extranjeras.