Economía.- Brown, convencido de que habrá un acuerdo en el G20 pese a la división entre europeos y norteamericanos

Cree que los directivos tiene que ser recompensados por "un duro trabajo y no por sus excesos" PARIS, 24 (EUROPA PRESS) El primer ministro británico, Gordon Brown, se muestra convencido de que la cumbre del G20 que se celebrará en Londres el próximo 2 de abril se saldará con un acuerdo sobre la reconstrucción del sistema financiero y las medidas para estimular el crecimiento y el comercio, pese a la división entre europeos y norteamericanos sobre nuevos planes de estímulo económico. "El objetivo del G20 es ponernos de acuerdo sobre políticas coordinadas para hacer frente a la inestabilidad financiera y a la ausencia de crecimiento, de comercio y de empleos que golpea todos los continentes", asegura en una entrevista que hoy publica el diario económico galo 'La Tribune'. "Si 2008 fue el año en el que la crisis fue internacional, 2009 puede ser el año en el que la comunidad internacional le hizo frente conjuntamente", continúa Brown. Así pues, defiende que la reunión debe servir para reestructurar el sistema bancario y llegar a un acuerdo sobre reglas comunes para el futuro, así como para afrontar el problema de los paraísos fiscales o la supervisión internacional. Igualmente, tendrá que ayudar a los países que no tienen medios suficientes para reflotar ellos mismos su sistema bancario y abordar el asunto de la remuneración de los directivos. La segunda medida que debe salir del G20 es procurar que la economía internacional recupere el crecimiento. En este sentido, se verá qué es lo que los diferentes países han hecho ya y se discutirá acerca de la próxima etapa. Brown incluye también en la agenda facilitar el comercio entre países para hacer frente a la ralentización del comercio mundial por falta de crédito. En tercer lugar, menciona la ayuda a los países más pobres y en cuarto término, reformar las instituciones financieras internacionales, que se crearon en los años 1940, para adaptarlas a 2009. "Es un proceso. Hubo el G20 de Washington en noviembre, ahora la reunión de Londres y habrá la reunión de Copenhague en diciembre", resume. En su opinión, si algo se ha aprendido durante esta crisis es que los bancos pueden tener problemas "en cualquier parte del mundo", porque están ligados los unos a los otros y, por lo tanto, hace falta incluir este aspecto en el sistema de regulación. En este sentido, Londres acepta aumentar el poder de supervisión del Banco Central Europeo (BCE) pero defiende que la supervisión individual de los bancos siga estando en manos de las autoridades nacionales. "El verdadero test es demostrar que podemos trabajar juntos y tomar decisiones coordinadas sobre el futuro de nuestro sistema financiero, el crecimiento de la economía y que podemos actualizar las instituciones financieras internacionales", insiste Brown, que descarta que la reunión se salde sin acuerdo. SUELDOS DE LOS DIRECTIVOS En la cita de Londres se prestará especial atención al proteccionismo y se pondrá en marcha un mecanismo de vigilancia para evitarlo. Y se buscará un acuerdo sobre los principios que definan las remuneraciones de los directivos. "El objetivo es que los riesgos se tengan en cuenta en la remuneración, que la gente sea recompensada por un duro trabajo y no por los excesos", sostiene. Por otro lado, espera cambios en el FMI para que organice la coordinación de los sistemas de supervisión, se cree un sistema de alerta contra las crisis y que el Banco Mundial pueda ocuparse de los problemas del medio ambiente además del desarrollo. Finalmente, se muestra dispuesto a incluir a los países africanos en el G20 al considerar que "no es el momento" de reducir los programas de desarrollo. "Hace falta seguir la ruta hacia los Objetivos del Milenio. He hablado con el presidente Obama. Tenemos una responsabilidad con la pobreza causada por esta crisis y haremos lo que podamos para ayudar", agrega.