La duración de la crisis, clave para sistema financiero español

La duración de la crisis, clave para sistema financiero español

La duración de la crisis, clave para sistema financiero español

MADRID (Reuters) - Una buena parte de los responsables económicos, monetarios y economistas privados están de acuerdo en que el sistema financiero español es sólido y eficiente, pero eso no le inmuniza de futuros problemas si la crisis económica y financiera se prolonga mucho en el tiempo.

Y el problema es precisamente que la longitud temporal de la crisis constituye la gran incógnita que nadie está en condiciones de despejar con absoluta certeza.

"Lo más sorprendente es que después de 20 meses de que la crisis emergiera es difícil anticipar un final. Nunca una crisis financiera duró tanto tiempo", expresó Emilio Ontiveros, catedrático de Economía de la Empresa y presidente de Analistas Financieros Internacionales.

La intervención de Caja Castilla-La Mancha (CCM) el pasado fin de semana por el Banco de España encendió la luz de alarma del sistema financiero español, que hasta ese momento había permanecido al margen de la intervención pública, un rara excepción en el atribulado panorama internacional.

El gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, advirtió el martes de que podría ser necesario reestructurar algunos pequeños y medianos bancos si persiste la crisis.

"Es evidente - como demuestra el caso de CCM - que si la crisis internacional se prolonga, seguramente podría ser necesario reestructurar algunas entidades de pequeño y mediano tamaño", dijo. "Y dada la magnitud e intensidad de la presente crisis financiera mundial deberíamos prepararnos para emplear más recursos públicos que en ocasiones anteriores".

En parecidos términos se expresó Ontiveros, para quien no pueden descartarse episodios similares a los de CCM.

"Si la recesión actual continúa, lo sensato es pensar que este episodio (en referencia a CCM) se extienda a otras entidades (...)", indicó.

"No hay sistema financiero en el mundo que resista una contracción del Producto Interior Bruto de más del 3,0 por ciento en el año, un crecimiento de la tasa de desempleo y un aumento de la morosidad", añadió.

El ministro de Economía y Hacienda, Pedro Solbes, que ha subrayado la buena función supervisora del Banco de España, también se ha puesto a la cabeza de quienes alaban la buena salud del sistema financiero español.

"Tenemos un sistema financiero enormemente eficiente, bien regulado y bien supervisado", apostillo Juan Iranzo, economista y decano del colegio de economistas de Madrid.

Iranzo expresó su convicción de que la intervención de CCM por parte del Banco de España debió ser inevitable, pero se mostró partidario de emplear antes otros métodos, tales como la ampliación de capital y las fusiones.

LAS CAJAS, ¿UNA ANOMALÍA?

Tras la intervención de la CCM, una buena parte del debate sobre el sistema financiero español se ha vuelto a centrar en el papel de las cajas de ahorro en el conjunto del sistema financiero a la vista de su particular estatus jurídico.

Javier Díaz-Giménez, economista y profesor del IESE, sostiene que suponen una 'anomalía jurídica'.

"El estatus legal de las cajas de ahorros, que son de nadie, que no tienen dueño, son patronatos, fundaciones (...) eso es lo que mata todos los incentivos, porque no los tienes, porque la caja no tiene dueño", dijo en una entrevista telefónica con Reuters.

Las cajas de ahorro se constituyen bajo la forma jurídica de fundaciones de naturaleza privada con finalidad social, a diferencia de los bancos, que son sociedades anónimas.

En la composición de sus órganos de gobierno, cuya naturaleza jurídica es regulada por las comunidades autónomas, existe una representación de las corporaciones locales, de los impositores y de grupos que representen intereses sociales y colectivos.

"¿Cuál es el límite de todo este asunto? Cambiar la ley de cajas. Las cajas no tienen sentido (...) tienen que tener dueño, tienen que separar la obra social de la operativa y de la lógica económica", añadió Díaz-Giménez.