Zapatero viaja a Londres para defender en el G-20 la transparencia financiera

  • Madrid, 1 abr (EFE).- El jefe del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, viaja hoy a Londres para asistir a la cumbre del G-20, donde defenderá la necesidad de obligar a las entidades financieras a informar de los riesgos y retribuciones de sus altos cargos y de reforzar el papel supervisor y prestamista del FMI.

Zapatero viaja a Londres para defender en el G-20 la transparencia financiera

Zapatero viaja a Londres para defender en el G-20 la transparencia financiera

Madrid, 1 abr (EFE).- El jefe del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, viaja hoy a Londres para asistir a la cumbre del G-20, donde defenderá la necesidad de obligar a las entidades financieras a informar de los riesgos y retribuciones de sus altos cargos y de reforzar el papel supervisor y prestamista del FMI.

Será esta la primera cita internacional en la que coincidirá con el presidente estadounidense, Barack Obama, y el inicio de una gira europea que le llevará a Estrasburgo, Praga y Estambul.

La reunión del G-20, que se celebrará mañana, estará precedida esta tarde por una recepción ofrecida por la reina Isabel II de Inglaterra en el Palacio de Buckingham y por una cena en Downing Street, residencia del primer ministro, Gordon Brown.

Zapatero, que estará acompañado de su vicepresidente económico, Pedro Solbes, tiene previsto además reunirse antes de estos actos con el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, y mañana se entrevistará con el presidente del Banco Mundial, Robert Zoellick.

España vuelve a asistir a la reunión del G-20 en calidad de país invitado, el mismo estatus con el que acudió a la cumbre que se celebró en Washington el pasado 15 de noviembre y que dio inicio al proceso de reforma del sistema financiero internacional.

Entonces Zapatero se presentó con el aval de un sistema financiero nacional solvente y fuerte después de meses de crisis en otros países, que habían visto hundirse a gigantes bancarios, y ahora llegará con una caja de ahorros intervenida por el Banco de España, la de Castilla-La Mancha.

Sin embargo, según destacó en un encuentro con los medios de comunicación el secretario de Estado de Economía, David Vegara, esta intervención "no pone en absoluto en duda" la resistencia y la capacidad del sistema financiero español y sólo ha revelado que este sistema es "sólido y solvente, pero no inmune".

El Gobierno es consciente de que Londres no supondrá una "solución mágica" a la actual crisis financiera y a la recesión económica, pero está convencido de que las iniciativas concretas que se acuerden en la reunión supondrán un paso adelante en favor de la transparencia de los mercados financieros y un impulso a instituciones como el Fondo Monetario Internacional.

En un vídeo en Internet ante la cumbre del G-20, el propio Zapatero se ha mostrado convencido del éxito de la cita, que, para él, supondrá "el inicio de la recuperación" tras una crisis causada por la "codicia" y los "abusos" en el sistema financiero.

Entre las principales contribuciones españolas a la cumbre, Solbes destacó a través de otro vídeo la recomendación de medidas anticíclicas, como las provisiones que deben acumular las entidades financieras españolas en periodos de bonanza para que sirvan de colchón en las épocas de crisis.

Las propuestas españolas están resumidas en un documento de diez puntos, entre los que destaca obligar a las entidades financieras a informar sobre sus riesgos y las retribuciones de sus altos cargos y convertir al FMI en supervisor del sistema.

Zapatero espera también el fin de los paraísos fiscales y que se garantice que los países emergentes y en desarrollo seguirán obteniendo financiación.

Para ello, se incrementarán las cuotas al Fondo Monetario Internacional y España podría contribuir con hasta 3.000 millones de dólares, según el cálculo que hizo Solbes tras asistir a la reunión de los ministros de Economía y Finanzas del G-20 que se celebró el 14 de marzo en Horsham (Reino Unido).

El Gobierno español prefiere destacar los puntos de consenso a las "diferencias de matiz", según Vegara, entre las propuestas estadounidense, que aboga por realizar poner en marcha mayores estímulos fiscales ante la crisis, y las defendidas por Europa, que entiende que primero se deben evaluar las iniciativas ya en marcha y apuesta por regular ya el sistema financiero internacional.