Economía/Finanzas.- (Ampl.) La morosidad en créditos al consumo podría alcanzar el 20% a finales de 2009, según Asnef

Los préstamos personales caen un 13% hasta marzo, aunque suavizarán el descenso al 7% al cierre del año MADRID, 31 (EUROPA PRESS) La tasa de morosidad en los préstamos personales concedidos por establecimientos financieros de crédito podría alcanzar entre un 19% y un 20% a finales del presente ejercicio si se mantiene la tendencia alcista de 2008, cuando creció a un ritmo de 1,5 puntos por trimestre, hasta cerrar con un 13,7%, el doble que en 2007, según la Asociación Nacional de Establecimientos Financieros (Asnef). El nuevo presidente de la asociación, José María García Alonso, precisó que la evolución de la mora dependerá del grado en que avance el desempleo, al tiempo que consideró que la bajada de tipos de interés podría frenar su avance si los hogares destinan a otros bienes de consumo el ahorro que obtengan en el pago de sus hipotecas. A diciembre de 2008, la morosidad del sector se situaba en un 13,7% en préstamos al consumo y en un 8,7% en el sector de automoción, lo que arroja una media cercana al 11,5%, el doble que un año antes. La inversión nueva en operaciones de crédito al consumo cayó un 27,1% en el primer trimestre de 2009 respecto al mismo periodo del año anterior, con un descenso del 13% en la financiación de bienes de consumo, y un desplome del 50% en la de automóviles, según las primeras estimaciones de Asnef. CORRECCIÓN EN EL SEGUNDO SEMESTRE García Alonso consideró que estos porcentajes se mantendrán a lo largo del primer semestre del año, al compararse con una primera parte de 2008 aún buena, mientras que auguró una corrección en la segunda parte del ejercicio. En este sentido, estimó que, en el conjunto del año, los préstamos podrían reducirse un 7% en el sector de consumo, y entre un 20% y un 25% en el de automoción. En 2008, la inversión nueva de las operaciones de crédito al consumo totalizó 31.611,6 millones de euros, lo que supone un descenso del 15,9% respecto a 2007. Del total, la mayor parte, 21.566,4 millones, correspondió al sector de consumo, que cayó un 7,61%, lastrado por el fuerte retroceso de los préstamos personales (-38,51%) y por la moderada bajada de la financiación de bienes de consumo (-5,76%) y del uso de los sistemas de crédito 'revolving' asociados a tarjetas de crédito (-1,26%). Por su parte, la financiación en el sector de automoción, con un total de 10.045,42 millones de euros, se desplomó un 29,37%, hasta reducirse el tamaño de mercado a cifras de hace más de 15 años. García Alonso explicó que el "delicado" momento que atraviesa la economía española se reflejó en la actividad del sector, resentido principalmente por el aumento del paro y el deterioro de la confianza del consumidor. Según los datos difundidos hoy, la inversión viva del crédito al consumo, es decir, las operaciones en curso a 31 de diciembre de 2008 independientemente de su fecha de inicio, se situó en 38.860 millones de euros (-3,4%). El número de contratos realizados durante el año pasado superó los 7,7 millones, de los que siete millones correspondieron a consumo, con un importe medio de 3.000 euros, y 705.951 a automoción, con un importe medio de 14.200 euros. Por otro lado, el director general de Asnef, Honorio Ruiz, destacó que las entidades cada vez previenen mejor los fraudes, especialmente en el caso de suplantación de identidad. Según precisó, en más de un 2% de las consultas sobre solicitudes de crédito se constata suplantación de identidad. Concretamente, el fraude soportado en la financiación al consumo para el conjunto del sector financiero en 2008 alcanzó los 171 millones de euros el año pasado (-26%), en tanto que el fraude evitado (que se detecta antes de formalizarse y no supone pérdida económica para las entidades) se situó en 933 millones de euros (+13%). Asnef instó al Ministerio de Economía a modificar "urgentemente" los requisitos técnicos de acceso actuales para que las entidades financieras especializadas en créditos al consumo puedan acceder a las medidas de apoyo al sector financiero puestas en práctica por el Gobierno. Además, solicitó que sea el Banco de España, y no las comunidades autónomas, el organismo que supervise la actividad y el cumplimiento de la normativa de los intermediarios de crédito, a fin de evitar situaciones de discriminación para los ciudadanos.