Economía/Finanzas.- El Banco de España prevé un crecimiento nulo o incluso negativo del crédito en los próximos meses

Cree que una de las prioridades de la economía española es preservar la solidez de su sistema financiero MADRID, 23 (EUROPA PRESS) El director general del Servicio de Estudios del Banco de España, José Luis Malo de Molina, adelantó hoy que la evolución del crédito registrará un crecimiento nulo o incluso negativo a lo largo de los próximos meses. Así lo puso de manifiesto Malo de Molina durante su intervención en un encuentro financiero organizado por el Foro de Nueva Economía y 'The Wall Street Journal', donde hizo un repaso a las causas que han provocado la crisis financiera internaucional y la restricción de crédito. Según Malo de Molina, existen numerosos factores que han condicionado la evolución del crédito en España y que han provocado un giro en el ciclo crediticio que, durante los últimos años, había crecido muy rápidamente. Este cambio de tendencia del crédito está además condicionado, a su parecer, por las "excepcionales condiciones" de la crisis global, que tienden a agudizar los factores contractivos del crédito tanto por el lado de la demanda como de la oferta. A pesar de la contración del crédito, Malo de Molina consideró que las medidas financieras puestas en marcha hasta la fecha en España y en Europa han logrado "soslayar" los riesgos propiciados por la pérdida de confianza. En este sentido, consideró que el Fondo de Adquisición de Activos Financieros (FAAF) y los avales "están ayudando" a paliar los efectos restrcitivos de la crisis sobre las entidades financieras, mientras que las líneas de financiacón están contribuyendo a aliviar las necesidades de financiación de algunos sectores económicos. Aún así, afirmó que sería "erróneo" pensar que la economía española puede separarse del exterior para superar las dificultades, y recordó que el desafío propio más importante en la actualidad es preservar la solidez del sistema financiero para garantizar su buena salud cuando se supere la crisis económica. En este sentido, advirtió de que la digestión de un problema financiero externo como el actual suele ser prolonagada en el tiempo, por lo que insistió en que el principal desafío es preservar la solidez del sistema nacional, ya que, a pesar de la solidez que demostró en el momento incial, no es inmune a los peligros que se están dando. A su parecer, la forma en que se resuleva este desafío será "determinante" para conseguir un adecuado funcionamiento del flujo de crédito. "Si el sistema se debilitara, la financiación se haría más difícil y el crecimiento se resentiría en mayor medida", advirtió. Según Malo de Molina, la crisis financiera internacional ha alterado la dinámica de todo el sistema mundial, ya que se trata de un ajuste que nadie ha podido esquivar, sobre el que nadie ha podido ejercer un control directo y que ha desencadenado una recesión global en todas las economías desarrolladas. ESPAÑA NO ES INMUNE. En este sentido, admitió que España tampoco ha podido esquivar los efectos de la crisis, aunque la solidez del sistema financiero español proporcionó un "importante factor de resistencia" al país a los primeros embates de la crisis, que ha marcado una "diferencia notable" frente a otros países industrializados. A pesar de esto, el director del Servicio de Estudios del Banco de España insistió en que España no es inmune a las "poderosas fuerzas globales" que están tendiendo lugar, ya que la "intensa perturbación externa" ha añadido efectos contractivos "muy potentes" a la desaceleración española. ACTUACIÓN DEL BCE. Preguntado por la actuación del Banco Central Europeo (BCE) para hacer frente a la crisis, Malo de Molina consideró que la respuesta de la institución presidida por Jean Claude Trichet fue "pionera" durante la primera etapa de la crisis, ya que consiguió salir al paso ante las fuertes necesidades de liquidez. Además, explicó que, tras la caída de Lehman Brothers y la evidencia de la profundidad de la crisis financiera y de su traslado a la economía real, el BCE cambió su política usando un modo "no estandar" de suministrar liquidez a tipo fijo y sin límite en cantidades y cambiando el tono de la política moentaria ante la desaparición del riesgso inflacionista.