Pro Mujer concedió créditos por valor de 181 millones de dólares en 2008

  • Londres, 27 mar (EFE).- La organización Pro Mujer, dedicada a la educación empresarial y a la concesión de pequeños créditos a las mujeres más desfavorecidas de Latinoamérica, desembolsó en 2008 más de 181 millones de dólares (135 millones de euros, al cambio actual) repartidos entre más de 200.000 mujeres.

Pro Mujer concedió créditos por valor de 181 millones de dólares en 2008

Pro Mujer concedió créditos por valor de 181 millones de dólares en 2008

Londres, 27 mar (EFE).- La organización Pro Mujer, dedicada a la educación empresarial y a la concesión de pequeños créditos a las mujeres más desfavorecidas de Latinoamérica, desembolsó en 2008 más de 181 millones de dólares (135 millones de euros, al cambio actual) repartidos entre más de 200.000 mujeres.

Así lo indicó hoy la cofundadora de la organización y directora de la oficina de Nueva York, Lynne Randolph Patterson, en una reunión con los medios en Londres, ciudad en la que acaba de ponerse en marcha Pro Mujer UK (Reino Unido), filial encargada de recaudar fondos para la organización.

Pro Mujer está presente en cinco países latinoamericanos (Bolivia, Perú, Nicaragua, México y Argentina) y su principal objetivo, en palabras de Patterson, es "promover el cambio social y dar oportunidades a las mujeres de las zonas más deprimidas para que crean en sí mismas y huyan de la exclusión social".

Así, las mujeres que solicitan la ayuda de Pro Mujer deben asistir en primer lugar a un curso de habilidades empresariales que les da unas nociones mínimas de lo que significa dirigir un negocio, y después reciben un microcrédito con el que pueden poner en marcha su empresa.

Los préstamos se articulan a través de pequeños "bancos comunales" que engloban entre 12 y 28 mujeres de un territorio determinado y actúan de forma autónoma.

Los miembros de esa pequeña comunidad gestionan sus propias finanzas y, en caso de que alguno de ellos no amortice a tiempo su deuda, son las otras mujeres quienes la asumen.

No obstante, Patterson precisó que la tasa de morosidad no supera el 1 por ciento y que la presión del propio grupo, así como el éxito que suelen alcanzar los nuevos negocios, son más que suficientes para que los prestatarios cumplan con sus obligaciones de pago.

En todo caso, cada banco tiene una cuenta corriente en la que las mujeres van ingresando sus ahorros.

Según Pro Mujer, este requisito tiene dos finalidades: por un lado intenta promover el ahorro y, por otro, sirve para garantizar el pago de los créditos, cuyo importe medio ascendió en 2008 a 268 dólares (201 euros).

El perfil de los miembros de Pro Mujer es el de mujeres de zonas deprimidas, con escaso acceso a la educación y al sistema de salud, con pocos recursos y nulo acceso a la financiación por los canales habituales.

Una de las singularidades de este proyecto lanzado hace casi 20 años es que, además de ofrecer apoyo económico, promueve la integración de la mujer en el estado del bienestar mediante un servicio médico propio que llega hasta lugares "olvidados" por los sistemas públicos de salud.

"Tenemos un compromiso con la salud tan grande como con los ingresos", subrayó Patterson.

Para poder proporcionar todos estos servicios, Pro Mujer tiene acuerdos con un centenar de instituciones financieras y fundaciones de todo el mundo.

Según explicó la consejera delegada de Pro Mujer, Rosario Pérez, la organización cubre un terreno desatendido por las grandes instituciones, el de las pequeñas finanzas, ya que, a su juicio, es "una labor muy complicada y muy costosa" que los grandes bancos no quieren asumir.

A pesar de estar presentes en cinco países latinoamericanos -el último desembarco se produjo en Argentina en 2005-, las directivas de Pro Mujer mostraron su interés por seguir ampliando el ámbito de actuación y cruzar nuevas fronteras en el futuro próximo.

Desde 1990, la organización ha concedido créditos por un importe total de 582 millones de dólares (436 millones de euros) en estos cinco países.