'Cobre Las Cruces' prevé extraer 23.250 toneladas de cátodos desde hoy y facturar 69 millones en 2009

La compañía espera que el Plan de Garantías Adicionales para la gestión del agua esté aprobado por Medio Ambiente en junio

SEVILLA, 27 (EUROPA PRESS)

La compañía 'Cobre Las Cruces' (CLC), titular del complejo minero-hidrometalúrgico situado en terrenos de los municipios sevillanos de Gerena, Guillena y Salteras, comenzó ayer a las 18,30 horas la extracción de mineral en la corta a 150 metros de profundidad, por lo que apuntaron a unas previsiones de alcanzar las 23.250 toneladas de cátodos de cobre y una facturación de 69 millones de euros en 2009.

En rueda de prensa, el consejero delegado de CLC, François Fleury, explicó que estas previsiones prevén alcanzar las 72.000 toneladas de cátodos al año en los 15 años de vida productiva de la mina, lo que supondría una facturación media de 225 millones de euros anuales.

El yacimiento, que cuenta con unos 53 millones en subvenciones regionales, nacionales y europeas, es uno de los más ricos del mundo, con un billón de toneladas, y cuenta con un cobre de alta pureza del 6,2 por ciento, cuyo producto final sale de las instalaciones sevillanas con una pureza del 99,99 por ciento.

El grupo, con 148 millones de capital social, cuenta con más de 500 millones ya invertidos en las instalaciones, desde el inicio de su construcción a finales de 2006, y prevé destinar otros 250 millones adicionales a mejoras tecnológicas y mantenimiento de la mina durante su vida útil. De la cifra ya invertida, 70 millones corresponden a estudios de viabilidad de las instalaciones, realizados desde 1994; unos 30 millones en concepto de responsabilidad civil y otros 30 millones en avales iniciales.

A estas cifras se unen los 28 millones del Plan de Garantías Adicionales para la Gestión del Agua, que se encuentra a la espera de su aprobación definitiva por parte de la Agencia del Agua y que la compañía previó esté en funcionamiento en junio para "volver a la normalidad".

En cuanto al empleo, aproximadamente el 40 por ciento de los 220 miembros de la plantilla pertenecen a los municipios de Guillena, Gerena, Salteras y La Algaba. A estos trabajadores, se añaden los 250 puestos indirectos permanentes que se crearán a lo largo de los 15 años de vida de la mina, con un empleo inducido de 1.500 personas.

COMERCIALIZACIÓN EN JUNIO

Una vez extraído el mineral en bruto, el proceso completo de limpieza y finalización de los cátodos de cobre tarda entre siete y nueve días. Así, estos primeros cátodos de cobre extraídos ayer comenzarán a obtenerse en la primera semana de junio, siendo inmediatamente comercializados.

En este marco, el director de la planta de CLC, Enrique Delgado, señaló que el proceso de producción se inicia una vez que llega el mineral a la planta y se reduce por debajo de 15 milímetros, en primera instancia, para ser molido a continuación hasta presentar un tamaño inferior a 150.000 micas.

A continuación, comienza el tratamiento de lixividación con agua, que disuelve el cobre en líquido y se van eliminando las impurezas que arrastra. Por último, se utiliza la electro obtención, donde se utiliza corriente eléctrica para separar el cobre del resto de sustancias, que queda presentado en láminas de un metro cuadrado y 55 kilos.

Delgado destacó el innovador sistema desarrollado en CLC, "único en el mundo", ya que existen sistemas similares en otras plantas, pero la mina sevillana las aúna y optimiza consiguiendo que no se emita "ni un sólo gramo de CO2 a la atmósfera", recordando además que las necesidades anuales de agua de la planta estarán cubiertas por aguas residuales de la Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) San Jerónimo.

La compañía prevé comercializar en torno al 60 o 70 por ciento de su producción, estimada en un total de un millón de toneladas en la vida útil de la mina, en España, que contaría de este modo con el 25 por ciento de sus necesidades cubiertas gracias al mineral extraído en Sevilla. El resto de la producción, que será transportado a través de los Puertos de Sevilla y Huelva, se destinarán a países mediterráneos, como Italia, Grecia o Turquía.

GESTIÓN DEL AGUA

Por su parte, el director del Departamento de Gestión de Aguas, Juan Carlos Baquero, explicó que la producción de mineral se asienta en tres pilares como son la depuración del agua reinyectada en otras zonas del acuífero con calidad de agua potable, la garantía del 'balance cero' en pérdida neta por extracción de agua y la creación de un departamento específico sobre aguas.

Estas medidas son recogidas en el Plan de Garantías Adicionales, en el que se prevé invertir un total de 28 millones de euros y que ha incluido, entre otros puntos, la instalación de dos plantas de osmosis inversa para la depuración de aguas.

Vaquero negó la existencia de una balsa para los residuos, ya que la planta utiliza un sistema de confinación para estériles en seco a partir de un envoltorio de margas impermeables y un encapsulamiento de ingeniaría con geomembranas.

En cuanto al Sistema de Drenaje-Reinyección (SDR), apuntó a un 'balance cero' del gasto de agua al reinyectar el agua utilizada y potabilizada, a través de plantas de osmosis inversa, a 800 metros y dos kilómetros de distancia de la zona donde se extrajo. En este sentido, el acuífero no pierde el nivel de agua por la acción de la mina, ya que la gran parte del agua utilizada es depurada y reinyectada, mientras que la mínima parte no revertida es compensada con los 1,1 millones de metros cúbicos que la compañía ha adquirido de los derechos de los agricultores como garantía adicional.

"Este agua en el entorno natural no es potable al estar en contacto directo con el mineral y tener arsénico y otras sustancias. CLC elimina esos riesgos existentes en el líquido", recalcó el directivo, quien añadió que es sistema podrá mover cuando esté a pleno rendimiento en nueve meses unos 180 litros por segundo. Además, recordó que también se regeneran los huecos que quedan en el terreno al extraer el mineral con las margas extraídas en otras zonas.