Dos empresas renuncian a la explotación de los Karst en Yesos de Sorbas a favor de su conservación

ALMERÍA, 7 (EUROPA PRESS)

Las empresas Saint-Gobain Placo Ibérica S.A. y Explotaciones Río de Aguas firmaron hoy un acta de renuncia de explotación minera del paraje natural de Karst en Yesos de Sorbas, en Almería, a favor de su conservación ambiental y geológica, por lo que los derechos sobre este terreno pasan a depender de la Junta de Andalucía.

En un acto, mantenido hoy en la sede del Gobierno andaluz de Almería con la delegada de Innovación, Ciencia y Empresa, Sonia Rodríguez, y el delegado de Medio Ambiente, Clemente García, las empresas constataron que no realizarán ninguna reclamación patrimonial o económica a la Junta de Andalucía por la limitación de sus derechos de explotación en el paraje natural.

El delegado de Medio Ambiente señaló que este gesto supone "una clara apuesta por parte de estas empresas por el desarrollo sostenible y una gran oportunidad para seguir avanzando en la protección y conservación de este espacio, calificado como una de las joyas geológicas del planeta".

El Karst en Yesos de Sorbas alberga más de 1.000 cavidades, en su mayor parte interconectadas y un espectacular y diverso universo de formaciones cristalinas como estalactitas, estalagmitas, columnas y corales. Su valor didáctico y científico y su interés espeleológico lo han convertido en uno de los Karst "más importantes del mundo", destacaron los delegados.

La historia geológica del Karst se remonta seis millones de años atrás, cuando el Mar Mediterráneo invadía la cuenca de Sorbas. En un periodo posterior, este mar se hace cada vez menos profundo, pues se ve sometido a un fuerte proceso de evaporación que determina la precipitación de un paquete de yeso de más de 100 metros de espesor.

Cuando el mar se retiró definitivamente, los yesos y demás sedimentos quedaron en superficie, expuestos a la lenta, pero implacable acción del agua de lluvia, capaz de disolver, lentamente, la roca de yeso, lo que generó abundantes depresiones cerradas en superficie.

En ellas aparecen las 'ventanas' del karst, las dolinas y simas, que conectan la árida superficie con la compleja red de galerías subterráneas. El agua, que penetra por estas ventanas, continúa su acción erosiva, definiendo el sistema subterráneo más grande de España y el segundo del mundo explorado en yeso como es 'el sistema de la Cueva del Agua', con casi 8.500 metros de recorrido.

El Karst recoge y almacena todo el agua de lluvia que más tarde sale al exterior a través de los manantiales. El más caudaloso es el de los Molinos, que nace en el cañón del río Aguas. La presencia constante de agua en este entorno árido produce un efecto oasis que genera un humedal de gran importancia ecológica. Adelfas, carriceras, juncos y álamos blancos crean bosquetes en galería que sirven de refugio a una nutrida colonia de aves acuáticas.

En la árida estepa superficial del karst las comunidades vegetales han debido adaptarse a duras condiciones ambientales y han desarrollado ingeniosas estrategias para buscar y retener agua. Sobre el yeso viven plantas exclusivas y endémicas de este paraje como el narciso de Sorbas, la matamarilla o la espuelilla de Sorbas, junto a una de las especies más emblemáticas del sureste peninsular como la tortuga mora. Además, los cantiles rocosos y taludes del territorio se convierten en el hábitat idóneo para el búho real y el águila-azor perdicera.