La plantilla de Seat acepta la congelación salarial para captar el nuevo Audi Q3

BARCELONA, 19 (EUROPA PRESS) La plantilla de Seat ha aceptado mayoritariamente la congelación salarial planteada por UGT de Catalunya en solitario como medida para que la factoría de Martorell (Barcelona) se adjudique la fabricación del nuevo modelo Audi Q3. Según informó el sindicato en un comunicado, la participación de la plantilla en el referéndum celebrado ayer en los centros de trabajo fue "elevadísima" --un 76,36%--, y se saldó con el 65,5% de los votos a favor de la propuesta de la organización --que cuenta con el visto bueno de Seat-- (5.495 votos), frente a un 31,1% de votos en contra (2.611 votos), un 2,6% de votos en blanco y un 0,8% de votos nulos. UGT se mostró satisfecho "por el amplísimo apoyo que ha recibido la propuesta" para que Volkswagen decida fabricar el modelo Audi Q3 en Martorell y subrayó que la plantilla "ha entendido perfectamente la gravedad de la situación". La jornada de votación, a la que estaban convocados los más de 11.000 empleados de la empresa automovilística de los centros de Martorell, Zona Franca y centros de recambios, transcurrió sin incidentes pero en medio de una patente división sindical en el comité de empresa, puesto que CC.OO. y CGT se declararon esta semana contrarios a la propuesta y acusaron a UGT de ceder al "chantaje" de la empresa. Las diferencias entre los dos sindicatos con más representación radicaban en la paga mínima de 200 euros que propone UGT para 2011 de modo que se compense la congelación salarial de la plantilla en 2009 y el ligero aumento --del 50% del IPC-- para 2010. CC.OO. de Catalunya exigía que está paga se consolidase, es decir, que se plasmara en las tablas salariales. La aceptación de la plantilla de esta propuesta que recoge las condiciones laborales para que la planta catalana pueda adjudicarse el nuevo modelo de Audi coincide con la presentación hoy en Martorell de los resultados de Seat relativos al ejercicio 2008. Según avanzó Volkswagen la semana pasada en Alemania, Seat arrojó unas pérdidas de 78 millones y fue la única empresa del consorcio con números rojos en 2008.