La red de concesionarios Intercomarcal Motor solicita concurso de acreedores con un pasivo de cinco millones de euros

VALENCIA, 6 (EUROPA PRESS)

La mercantil Intercomarcal Motor SL, que posee la red de concesionarios Renault más importante de las comarcas valencianas L'Horta Sud y Alzira, ha presentado la solicitud de concurso de acreedores, con un pasivo de "en torno a cinco millones de euros", según informó hoy la compañía en un comunicado, en el que precisó que se trata de "la medida más adecuada para garantizar la continuidad del negocio".

Al respecto, señalaron que esta decisión es consecuencia de "la persistencia de la crisis en el sector del automóvil y el agravamiento en el descenso de las ventas", que, unidos a la actual "crisis financiera y de consumo", les obligaron a "adoptar una serie de medidas necesarias que permitan la continuidad del negocio, garantizando el servicio, los suministros y los puestos de trabajo".

La empresa cuenta con una plantilla de 65 trabajadores y dispone de cinco concesionarios Renault propios en Albal, Benetusser, Torrent, Alzira, así como de un centro de ocasión en Valencia, red con la que da servicio a 18 agentes distribuidores Renault repartidos por la provincia de Valencia.

Intercomarcal Motor, que distribuye las marcas Renault y Dacia, ha elaborado asimismo "un plan de reestructuración estratégico", que tiene como objetivo "adaptarse al nuevo entorno y a la actual situación del mercado" y prevé, entre otras medidas, continuar con sus cuatro líneas de negocio: vehículos nuevos, vehículos de ocasión, taller y recambios para "seguir ofreciendo el mejor servicio a sus clientes y a su red de agentes y distribuidores".

Ahora, el titular del juzgado de lo mercantil al que corresponda la tramitación del concurso voluntario de acreedores de Intercomarcal Motor tendrá que dictar un auto de declaración de concurso, en el que también se nombrarán a las tres personas que a partir de ese momento serán los administradores concursales.

Tras la aceptación como mínimo de dos de las tres personas designadas, la administración concursal tiene un plazo de dos meses para elaborar un informe en el que realicen una revisión del activo de la empresa, del pasivo y de sus acreedores, entre otras cuestiones.

Posteriormente, el informe confeccionado por los administradores concursales se trasladará a los acreedores y se abrirá el periodo de alegaciones, punto en el que acaba la denominada 'fase común' del proceso concursal y empieza la 'fase de liquidación' o 'de convenio' con los acreedores.