Las ventas de turismos de ocasión caen en Andalucía un 14,6% en 2008, un descenso dos puntos superior a la media

SEVILLA, 7 (EUROPA PRESS)

Las ventas de turismos de ocasión cayeron en Andalucía un 14,6 por ciento en 2008, contabilizando 229.940 unidades, lo que supone un descenso dos puntos superior a la media nacional, que registró una bajada del 12,4 por ciento con un total de 1.478.700 unidades vendidas, según los datos de la Asociación Nacional de Vendedores de Vehículos a Motor, Reparación y Recambios (Ganvam).

Así, según la información recogida por Europa Press, Andalucía concentra el 15,5 por ciento de las ventas nacionales, situándose así como la tercera comunidad española en volumen de unidades vendidas, tan sólo por detrás de la Comunidad de Madrid y Cataluña.

En cuanto a ventas, los mayores descensos se registraron en Córdoba (-18,4%) con 22.910 unidades; seguida de Almería (-16,3%) con 18.050 vehículos; Jaén (-15,1%) con 16.830 turismos; Málaga (-14,5%) con 50.030 adquisiciones.

Tras éstas, se sitúan Sevilla (-13,9%) con 54.770 vehículos de ocasión vendidos y el 23,8 por ciento de la cuota regional; Cádiz (-13,6%) con 31.670 unidades; y Granada (-13,2%) con 23.340 turismos. Por último, se encuentra Huelva, que con un descenso de las ventas del 12,2 por ciento, con 12.340 vehículos, se establece como la única provincia andaluza con una bajada de las adquisiciones inferior a la media nacional.

En cuanto a la cuota regional de ventas, por provincias, Sevilla concentró el mayor número de ventas de vehículos de ocasión en Andalucía en 2008, con el 23,8 por ciento de las transacciones contabilizadas; seguida de Málaga y Cádiz que concentraron el 21,8 y el 13,8 por ciento de las ventas registradas en la región, respectivamente. Por el contrario, la provincia andaluza que comercializó un menor número de vehículos de ocasión durante el año pasado fue Huelva que, con 12.340 vehículos, concentró casi el 5,4 por ciento de las ventas.

En este contexto, el presidente de Ganvam, Juan Antonio Sánchez Torres afirmó que esta caída de las ventas responde, principalmente, a la "falta de confianza" en la situación económica, así como a las "fuertes restricciones" crediticias existentes en un sector en el que el 84 por ciento de las compras de coches se financian.

En este sentido, señaló que las ayudas para dinamizar la demanda de coches no pueden vincularse a la financiación, tal y como plantea el recientemente aprobado Plan VIVE, sino que "deben ser subvenciones directas", como han hecho ya Alemania, Francia, Italia o Reino Unido, con el fin de evitar el "filtro de solvencia de las entidades bancarias, que acaban por conceder sólo aquellas operaciones más seguras o ventajosas".

En relación al Plan Integral de Automoción (PIA), Sánchez Torres señaló que con estas medidas se está haciendo una "discriminación injusta" entre fabricantes y comercializadores ya que están siendo tratados como "actores secundarios" de la automoción, cuando en realidad sólo los distribuidores y reparadores facturan 95.000 millones de euros anuales y emplean a más de 278.000 trabajadores.

MEDIDAS ANTICRISIS

Por otro lado, los vendedores consideraron "prioritario" arbitrar líneas de financiación pública a través del Instituto de Crédito Oficial (ICO) para subvencionar los intereses de las pólizas de financiación de circulante de las pymes distribuidoras y garantizar que los créditos para la compra de coche lleguen al usuario final.

Asimismo, reivindicaron la puesta en marcha de un nuevo Plan Prever, que conviva con el Plan VIVE, que favorezca, a través de ayudas directas, la retirada de turismos de más de ocho años de antigüedad a cambio de la compra de un vehículo nuevo o seminuevo. Los vendedores proponen también hacerlo extensivo a vehículos industriales y motocicletas.

También abogaron por una revisión global de la fiscalidad del automóvil con tasas a la baja y la supresión del Impuesto de Matriculación, de manera que se grave fiscalmente el uso del coche y no la compra, de acuerdo a las directrices comunitarias de "quien contamina, paga".

Finalmente, Ganvam insistió en la aprobación de una Ley de Contratos de Distribución, consensuada entre las partes, que regule los derechos y obligaciones de fabricantes y distribuidores, de manera que concesionarios y compraventas "no tengan que soportar" los sobrecostes financieros derivados de la compra y mantenimiento de los stocks de vehículos, "máxime en momentos de caída de ventas como el actual".